El Mundial 2026 le dio una vida más a la Selección Argentina. Y no hay que desaprovecharla. Cabo Verde estuvo lejos de ser el peor partido, pero sí que no fue la versión que se había visto en fase de grupos. Por eso, el entrenador Lionel Scaloni y los jugadores saben que se trata de un punto de quiebre en su ilusión del bicampeonato en el Mundial 2026, más allá de haber alcanzado el récord de victorias consecutivas (11) en la historia de la Albiceleste. Quizás porque le hayan tomado el punto, por el calor agobiante en Miami o simplemente porque esa frase hecha que afirma que "el rival también juega". Se insiste: tiene más herramientas que en Qatar, pero también mostró por primera vez en este torneo algunos síntomas de incomodidad. El martes, en Atlanta, habrá que modificar algunas piezas para recuperar el gen de la Scaloneta. ¿Cuáles serían?La Albiceleste se entrena este domingo por la tarde en el complejo Florida Blue del Inter Miami. Será el único entrenamiento "fuerte" entre los 16avos y los octavos de final, en esta modalidad "ametralladora" de partidos a eliminación directa que entrega el nuevo formato de la Copa del Mundo. Allí, Scaloni probará las posibles variantes, que tranquilamente podrían ser una por línea, en sintonía con lo que hizo cada vez que hubo un cimbronazo: de Arabia Saudita a México en fase de grupos de Qatar 2022 o de los dramáticos penales frente a Ecuador a la semifinal vs Canadá en la Copa América 2024.Si quiere esperar al vencedor de Suiza-Colombia necesitará mejorar. Y el punto no está en el ataque, porque más allá de la "dependencia" goleadora del capitán Lionel Messi, ha sabido generar muchas situaciones de peligro en los cuatro partidos de este Mundial. Sin ir más lejos, en el parto de Miami, tuvo 22 remates, 2,73 goles esperados y 262 recepciones en el último tercio. Otro punto es que no siempre manejó el balón con precisión y velocidad, pero para eso habrá que leer más adelante.Porque principalmente la clave de la Scaloneta está en la postura defensiva. En el "equilibrio", como le gusta repetir a Scaloni. Cabo Verde expuso el lado débil de la ambición de la Albiceleste: cuanto más instala la posesión en campo rival, más metros debe defender cuando pierde la pelota. Y si la presión tras pérdida no funciona en el primer salto, el equipo queda largo. No es un problema de jerarquía ni de intensidad, sino de balance.El mejor diagnóstico, cuándo no, lo hizo el propio Messi todavía con el premio de MVP en la mano por la victoria 3-2 en suplementario contra los caboverdianos."No pudimos presionarlos bien, nos quedaban lejos las líneas, cuando queríamos saltar al central desde el pivote defensivo, a nuestros centrales se les hacía muy largo con los jugadores que descendían y quedábamos descoordinados. Ellos siempre eran uno más porque nosotros no podíamos igualar, por eso nos tenían la pelota y nos hacían correr porque no podíamos presionarlos bien", resumió en 35 segundos con la misma simpleza que demuestra con la pelota en sus pies. Para eso basta con ver el segundo empate de los africanos, el golazo de Sidny Lopes Cabral que se construyó desde el arquero Vozinha.— DSPORTS (@DSports) July 4, 2026
La formación de Argentina vs Egipto: el diagnóstico de Messi y las opciones de Scaloni para mantener la ilusión en el Mundial 2026
La victoria en tiempo suplementario contra Cabo Verde obliga a repensar la estructura de cara al cruce de octavos de final, este martes en Atlanta.Una radiografía que ofrece la chance de cambio de nombres y hasta una modificación de esquema.













