Las chinches se han convertido en una de las plagas que más inquietan a las familias, debido a la rapidez con la que pueden multiplicarse y esconderse en prácticamente cualquier rincón del hogar. Aunque estos insectos no transmiten enfermedades, sus picaduras provocan intensa comezón, irritación en la piel e incluso alteraciones en el sueño por su actividad nocturna.Los expertos coinciden en que no hay insecticidas aprobados específicamente para esta especie en algunas regiones de América.