El ascenso de Diego Santilli a jefe de Gabinete se festejó en el PRO. La charla telefónica del funcionario con Mauricio Macri cuando entraba a la Quinta de Olivos (llamada que se dejaba ver en la amplia pantalla del auto), fue considerada una jugada inteligente del presidente del partido. Pero pasado el entusiasmo inicial, lo que esconde tal nivel de celebración es que el espacio que comanda el ex presidente no sabe para qué está, no le encuentra lugar a su líder y, lo peor, no sabe si está ganando terreno o lo están vaciando.

El problema del PRO para instalar la idea de que el Gobierno les está cediendo parte del poder es que, mientras los hermanos Milei deciden promocionar a Santilli, el Presidente lo critica con fiereza. En una entrevista por streaming, en medio de los cambios de Gabinete, dijo: “El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default”.

Expectativas. No son pocos los que creen que el macrismo tiene fuerte ascendencia sobre el gobierno libertario, a pesar de los desplantes de Milei. “Diga lo que diga Javier, debería admitir que Mauricio le puso medio gabinete”, protesta un dirigente.