Coiproden informó que más de 129 mil menores han sido deportados desde 2014. El director Wilmer Vásquez advirtió sobre el impacto de la migración infantil. (Foto: EFE/José Valle)
El director de la organización, Wilmer Vásquez, advirtió que este fenómeno continúa siendo una de las principales expresiones de la crisis social que enfrenta Honduras, debido a la persistente falta de oportunidades, la desigualdad estructural y la vulneración de derechos fundamentales que afectan a la niñez y adolescencia en distintas regiones del territorio nacional.Coiproden señaló que, pese al endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y al incremento de controles fronterizos en los últimos años, el flujo migratorio de familias hondureñas no ha disminuido de forma significativa.De acuerdo con la organización, muchas familias continúan tomando la decisión de migrar debido a condiciones económicas adversas, la falta de empleo digno y la limitada cobertura de servicios básicos en comunidades rurales y urbanas del país.PUBLICIDADEn este contexto, la niñez se ha convertido en uno de los grupos más vulnerables dentro de los flujos migratorios, ya sea viajando sola o acompañada de sus familiares en busca de mejores condiciones de vida fuera de Honduras.El representante de Coiproden calificó como alarmantes las cifras acumuladas desde 2014, al señalar que el impacto de la migración infantil no solo se mide en los menores deportados, sino también en aquellos que logran salir del país o que permanecen en tránsito migratorio.La organización señaló que la pobreza impulsa la migración de niñas y niños. Familias hondureñas continúan migrando pese a políticas migratorias más estrictas. (Foto: EFE/Jose Valle)








