Los dirigentes iraníes se unieron el domingo a las oraciones junto al féretro del difunto líder supremo Alí Khamenei en el segundo día de ceremonias fúnebres, en las que no se vio a su hijo y sucesor, Mojtaba.La oración en el enorme complejo de la Gran Mosalá, donde se celebran las exequias, duró unos 10 minutos y fue dirigida por Jafar Sobhani, un ayatolá de 97 años.Khamenei gobernó la república islámica desde 1989 hasta su muerte a los 86 años en un ataque aéreo el 28 de febrero, como parte de la ofensiva que lanzaron Estados Unidos e Israel contra Irán.En primera fila frente al féretro, junto a miles de fieles, se encontraban el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el influyente líder del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, jefe del equipo de negociación con Estados Unidos.Qalibaf, una de las caras más prominentes de la era post-Alí Khamenei, elogió en X cómo la "nación orgullosa e invencible del Irán islámico" homenajea a su "mártir".

También estaban dos líderes de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán: el general Esmail Qaani y Ahmad Vahidi.

Qaani, el enigmático jefe de la Fuerza Qods, responsable de sus operaciones en el extranjero, declaró a la televisión iraní que el "bendito final" de Jamenei era apropiado después de una vida de "esfuerzo".Tres hijos de Khamenei estaban presentes, Masud, Mostafa y Meysam, según las imágenes de la televisión estatal. No así Mojtaba.El nuevo líder supremo, de 56 años, presuntamente herido en los ataques del 28 de febrero, no ha sido visto en público desde esa fecha y solo se ha pronunciado por mensajes escritos.