Carlos Baute llega a las oficinas de Infobae en Madrid pocos días después de su accidente de surf, que le hace llevar un yeso en el brazo derecho. También pocos días antes de los terremotos de Venezuela, por los que desde entonces se ha movilizado en diferentes iniciativas, tanto ofreciendo sus redes sociales para ayudar a “ubicar” a algún desaparecido como a través de conciertos solidarios para apoyar a familias afectadas. Su tristeza es, pues, la misma que la del resto de ocho millones de venezolanos que ven, desde otros países, cómo los suyos sufren, haciendo acopio de todas sus fuerzas por mantenerse optimistas y pensar que, como dice su última canción, algún día lograrán volver a su país.Hasta entonces, el cantante encara la grabación de un nuevo disco, que llegará en los últimos meses del año, y una gira por España y América Latina tras más de tres décadas de carrera sobre los escenarios, y muchos más sabiendo que la música era aquello a lo que se iba a dedicar. “Tuve la suerte de enterarme con 13 años de que era lo mío. A los tres años tuve una guitarra porque se la pedí al Niño Jesús, después a Santa Claus le pedía percusión, un saxofón, un teclado. Yo no pedía juguetes, pedía instrumentos”, recuerda. “Mi mamá siempre me metió en clases, se sacrificaba por mí porque eran clases muy caras, pero a los 13 años ya estuve en un grupo profesional”.PUBLICIDADA los 16, cuando le faltaban seis meses para lanzar un disco, convenció a sus padres para que le dejaran centrarse en ello, en vez de en sus estudios. El resto es historia. 18 millones de discos vendidos en todo el mundo y varios éxitos internacionales, como Colgando en tus manos, que lo situaron como una de las voces venezolanas más destacadas del mundo de la música, además de como un pionero en la internacionalización y consolidación del pop latino fuera de su continente. “Vivo el presente, el pasado te puede deprimir”, dice al respecto, agradecido por haber podido seguir “entre los poquitos” que logran destacar en una industria que cada vez lanza más y más discos.Carlos Baute recorre España este verano con conciertos en los que presenta "Quién mejor que tú" y sus éxitos. (Alejandro Higuera López)Para Carlos Baute, la sencillez y la autenticidad siguen siendo claves a la hora de componer canciones. El mejor ejemplo es ¿Quién mejor que tú? Uno de sus últimos singles, que compuso “a la antigua”, es decir, tan solo con una guitarra con la que creó buena parte de la canción para, más adelante, trabajar con el productor Andrés Castro ya en el estudio. “Nos costó un poquito encontrar la onda, y de repente el chico que estaba haciendo sonidos mete un afrobeat y dije: ‘Es esto’”. El resultado fue una producción inmediata y espontánea: “Esa misma tarde la terminamos. Yo le dije: ‘La quiero así tal cual’”.PUBLICIDADSin embargo, su último tema se aleja del tono romántico con el que más se le asocia para mostrar su lado más político. “Volveremos a Venezuela es la versión de un clásico escrito por Yasmil Marrufo”, explica. “Él la compuso en el 89 y se llamaba Yo me quedo en Venezuela”. Lo que hizo el cantante, pues, fue cambiar el estribillo del tema para mostrar su esperanza por regresar algún día a un país al que hace años que no puede volver, acorde a su faceta más activista, que ha mostrado, sobre todo, desde la captura de Nicolás Maduro el pasado mes de enero.Carlos Baute mantiene un vínculo emocional profundo con Venezuela, a pesar de residir fuera del país desde hace más de 16 años. “El peor momento de mi carrera fue cuando emigré, porque te vas de la familia, fuera de la familia, cambias tus costumbres, cambias todo. No es fácil”, confiesa. Con todo, la distancia no ha mermado su optimismo, y aunque es consciente de que llevará tiempo y de que la transición política los tiene a todos “desesperados”, muy pronto espera unas elecciones en las que podrán votar los venezolanos de dentro y fuera del país. “Nosotros, todos los que estamos afuera, nunca hemos votado. ¿Puedes creerlo? Eso tiene que cambiar, porque son millones los votos que pueden cambiar parte del país”.PUBLICIDADHace 16 años que Carlos Baute no pisa Venezuela, pero eso no le priva, afirma, del derecho a opinar sobre lo que ocurre allí. “La política es supermalagradecida y sé que no debería hacerlo; muchos me lo dicen. Y la verdad es que tienen razón, pero a mí me gusta mucho la política porque creo que es lo que cambia un país y la situación para todos nosotros”. No cede en su empeño porque algún día se instaure la libertad en su país. “Van a pasar años hasta que vuelva a ser la misma (Venezuela), porque llevan 28 haciéndolo mal”. A pesar de todo, aunque hubiera un gran cambio político, asegura que no viviría allí. “Sí que me gustaría estar meses”, matiza. “Yo la necesito y necesito que mis hijos la disfruten como yo la disfruté”. En Madrid, el pasado mes de abril, en una de sus últimas intervenciones a favor de la opositora venezolana María Corina Machado (quien precisamente le había advertido que no se dejara llevar por los cánticos), Baute protagonizó una sonada polémica por gritar junto a miles de asistentes “¡Fuera la mona!”, en referencia a Delcy Rodríguez. “En su momento ya hablé de eso”, dice al respecto. “Me sumé a eso y después salí en un vídeo pidiendo disculpas a los que lo habían llevado por otro lado. Mi norte siempre ha sido el amor, las buenas costumbres y ahí salió algo que no era lo que yo quería transmitir. Por eso te digo que la política es tan malagradecida: siempre vas a tener la mitad en contra”.PUBLICIDADPara él, la buena educación es un pilar fundamental tanto en su vida como en una sociedad. “La herencia que yo quiero dejarles a mis hijos es una educación con valores. Que sean buenos niños es lo más importante”. Y eso es algo que tanto él como su mujer, Astrid Klisans, tratan de aplicar en su familia. “Es muy importante ser buenas personas, y eso es lo que tratamos de hacer con nuestros hijos: que tengan valores, que sean felices y que se preparen. De nada te vale ser un niño con excelencia académica si luego no tienes sentido común”.El cantante venezolano Carlos Baute.Precisamente con sus hijos piensa pasar el verano, aunque ya no podrá hacer tanto deporte debido a la lesión en el brazo. Sin embargo, eso no le impedirá realizar una gira que le llevará por Madrid (este mismo 5 de julio y el próximo 7 de septiembre), Granada (19 y 31 de julio), Cádiz (7 de agosto), Almería (8 de agosto), Murcia (9 y 28 de agosto), Toledo (10 de agosto), Valencia (12 de agosto), Barcelona (15 de agosto), Badajoz (22 de agosto) y Valladolid (8 de septiembre), además de a Buenos Aires (2 de octubre), en la que es, de momento, su única fecha confirmada.PUBLICIDADPreguntado por cuál de estas paradas le hace una especial ilusión, Carlos Baute no duda en señalar la de Valladolid como una muy especial. “Es un sitio donde voy mucho a comer y a estar con mis hijos. Me encanta esa ciudad. No sé por qué le tengo ese cariño”. Además, adelanta que aprovechará algunas de las actuaciones para pasar tiempo con su familia e ir a la playa, que es de sus actividades favoritas. También, claro, está el Mundial de fútbol, para el que el cantante tiene claras sus preferencias: “Primero voy con España, después con Argentina y, si no gana ninguno de esos dos, con México, Colombia y Ecuador”.
Carlos Baute, cantante: “Van a pasar muchos años hasta que Venezuela vuelva a ser la misma porque llevan 28 haciéndolo mal”
Tras 16 años sin volver a su país, el artista prepara un nuevo disco y una gira de verano mientras mantiene la esperanza de que él y el resto de emigrantes venezolanos puedan votar en unas elecciones















