El escritorio de Oscar Landerretche luce abarrotado de libretas y papeles sueltos escritos a mano. “Es una buena forma que tengo para organizarme”, confidencia el economista y expresidente del directorio de Codelco, quien muchas veces prefiere la fórmula tradicional de antaño por sobre la tecnología, para programar algunas de sus tareas diarias. Muchos de esos papeles sueltos ya trazan gran parte de las tareas que, a partir de este martes, impulsará como nuevo decano de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile. El economista socialista logró vencer a fines de junio, en segunda vuelta, al exsubsecretario de Hacienda Alejandro Micco, lo que le permitirá llegar al decanato ocupado hasta ahora por el expresidente del Banco Central, José De Gregorio. Una de sus primeras labores en la FEN, confidencia, será imitar una práctica que hay en algunas de las grandes universidades europeas, como Oxford o Cambridge, donde los estudiantes organizan debates abiertos sobre el ámbito público e invitan a actores externos a la universidad, más allá de lo que realizan las federaciones de estudiantes. “Tengo también el interés de que la FEN se convierta en la casa de la investigación sobre los sectores económicos que componen nuestra economía. Quiero que este sea el lugar donde más se sepa y más conocimiento se genere sobre el sector agroindustria, cerezas, salmones, minería, construcción, servicios financieros”, adelanta Landerretche en su primera entrevista luego de ser elegido en la facultad. ¿Por qué cree que su candidatura logró un mayor apoyo de los académicos de la FEN por sobre sus contendores, Alejandro Micco y Dante Contreras, en esta elección? -Fue un proceso entre tres académicos que nos conocemos hace muchos años y a quienes considero amigos personales; así que era bien extraño esto mirado desde lejos. Los tres tenemos más o menos la misma visión de para dónde tiene que ir la FEN y era un debate entre estilos de liderazgo y estrategias para lograrlo. La estrategia que propusimos quizás concitó mayor apoyo por el sello que traté de transmitir… tiene que ver con mi trayectoria.La FEN ha tenido un proceso muy bueno en los últimos años como resultado de la obra de varios decanos. Pero mi sensación es que necesitamos dar un salto en términos de calidad y profesionalismo, de cómo gestionamos esta facultad para poder llegar al otro nivel. Nuestro objetivo es ser la mejor facultad de economía y negocios de América Latina. Hoy estamos entre las top 10, junto con la Universidad Católica, y queremos ser la mejor. Para llegar ahí ya no nos sirven las formas en que gestionábamos esto cuando éramos más chicos, más precarios. Requiere una filosofía de gestión mucho más profesional, mucho más parecida a lo que yo hacía en Codelco.¿Ese será el sello de sus cuatro años al mando de la FEN?-Así es. Tenemos una facultad en la que tratamos de enseñar a los estudiantes las mejores prácticas en términos de gestión privada y pública; y lo mínimo es que las practiquemos. Mi objetivo es que nuestra facultad sea reconocida en el ámbito corporativo y universitario como un lugar bien gestionado. Esto es importante, porque nos va a habilitar para continuar creciendo en las áreas que tenemos que expandirnos: investigación, docencia e impacto público. Mi tesis es que con la manera en cómo funcionábamos hasta ahora había un límite y esto tenemos que llevarlo a un siguiente nivel.¿Cómo se hace eso en la práctica? -Se logra creando una institucionalidad que toma decisiones. Nosotros necesitamos una institucionalidad interna en que la toma de decisiones sea colegiada. Soy un gran partidario de los directorios. Me favorecí mucho de tener un muy buen directorio cuando estuve en Codelco. Soy un gran adversario de los reyezuelos, por así decirlo … de personas que les das un cargo y como que se le da todo el poder. Lo bueno de la toma de decisiones colegiada es que los defectos de cada uno se balancean con los otros, nos chequeamos entre nosotros. Decanos anteriores ya lo habían introducido, pero yo voy a profundizar la toma de decisiones colegiada y de chequeos, especialmente de chequeos externos, auditorías externas. Quiero instaurar la cultura de que cuando te cuestionan como autoridad, eso no solamente no es algo malo, sino que es algo bueno. El rol para mí de un decano, no es tanto tomar decisiones, como sí crear una institucionalidad constructiva que tome buenas decisiones.Muy parecido a la idea de “checks and balances” de la política norteamericana… -También es la lógica que inventaron los holandeses en su época dorada, cuando inventaron la sociedad anónima. La sociedad anónima es una pequeña república: un directorio es como su Senado, una junta de accionistas es como sus votantes, un gerente general es como su primer ministro… y hay auditores externos, internos. Ese invento hasta el día de hoy es la mejor práctica corporativa en el mundo privado. Y esto es porque lo que uno necesita es balancear una institución. Hacer uso del talento y la creatividad de individuos talentosos, que en la facultad tenemos un montón, pero también chequear el hecho de que cada uno de nosotros es una persona fallida, con defectos, que comete errores.02.07.2026