Un 57% de economistas y empresarios prev� que el PIB espa�ol avance entre un 2% y 2,2% en 2026, por debajo de la estimaci�n del Gobierno, seg�n un informe de PwC.Aunque por debajo de las �ltimas previsiones actualizadas por el Gobierno, una gran mayor�a de los empresarios y economistas considera que la econom�a espa�ola podr� resistir con cierta solvencia el envite que ha supuesto la guerra en Ir�n. La abrupta ca�da de producci�n de petr�leo con el consecuente encarecimiento de los combustibles, y el posterior traslado a la cadena de suministros y la cesta de la compra terminar�n por da�ar el balance del PIB de los principales pa�ses desarrollados. Mientras que el Ministerio de Econom�a actualiz� su previsi�n hace escasos d�as situando el avance en el 2,6% para el presente ejercicio, el Consenso Econ�mico y Empresarial elaborado por PwC rebaja las expectativas.El 57% de los encuestados creen que el PIB espa�ol de 2026 crecer� entre el 2% y el 2,2%, mientras que el 30% augura que llegar� al 2,4%; un 5% lo sit�a cerca del 2,6%, en l�nea con la previsi�n del Ejecutivo. Para 2027, la mayor�a ha respondido que espera que se sit�e entre el 1,7% y el 2,1%.No obstante, aunque la mayor�a del panel de 450 encuestados por PwC esperan cierta resiliencia de la econom�a espa�ola, marcada principalmente por un comportamiento robusto del consumo, tambi�n advierten de que las heridas abiertas en los �ltimos meses de incertidumbre tardar�n en resta�arse. Los directivos creen mayoritariamente, el 69%, que la situaci�n econ�mica y geopol�tica mundial seguir� inestable hasta 2027, aunque antes se alcance un acuerdo definitivo de paz. Y solo un 8% espera que la econom�a se recuperar� con fuerza y rapidez tras el cese definitivo de hostilidades.Los sectores m�s expuestos son aquellos intensivos en energ�a o especialmente sensibles a los costes log�sticos, como el transporte, se�alado por el 75% de los encuestados, seguido de la agricultura (66%) y la industria qu�mica (45%). Tambi�n aparecen se�alados la automoci�n y el turismo, mientras que el sector financiero y el inmobiliario se perciben como los menos afectados.En este plano, las medidas aprobadas por el Gobierno para mitigar los efectos de la guerra no son del todo compartidas por los expertos, empresarios y directivos. Una mayor�a (66%) considera que no han sido adecuadas, bien porque deber�an haber sido m�s focalizadas o porque incentivan el consumo de combustibles f�siles. No obstante, el 33% respalda las actuaciones desplegadas.El golpe de la inflaci�nPero si el impacto de la guerra ara�ar� algunas d�cimas del PIB a la econom�a, a�n m�s pronunciado ser� sobre los precios de consumo. El 47% de los encuestados dice estar de acuerdo en que la guerra de Ir�n va a elevar el IPC y rebajar el crecimiento en Europa, mientras que un 44% cree que va a afectar m�s a la inflaci�n que al PIB.La consecuencia directa del encarecimiento del petr�leo es la consiguiente inflaci�n y as� llegamos a la tercera cicatriz causada por el conflicto b�lico, la subida de los tipos de inter�s.El 55% de los expertos opina que "la inflaci�n es transitoria, pero el BCE debe subir los tipos para mantener ancladas las expectativas de inflaci�n y evitar efectos de segunda ronda". Uno de cada cuatro, el 24%, considera que el repunte del IPC es "estructural y tardar� en volver al objetivo del BCE", el 2%, "si Fr�ncfort no sube tipos", mientras que un 19% estima que volver� a su cauce sin medidas adicionales.Mercado de la viviendaDirectamente relacionado con el encarecimiento de la financiaci�n est� la posibilidad de la demanda retroceda en ciertos sectores. Los expertos detectan signos de moderaci�n, especialmente en el mercado de la vivienda. El fuerte incremento de los precios, que han crecido por encima de los salarios, est� tensionando la accesibilidad y limitando la capacidad de endeudamiento de los hogares. Como resultado, el 45% de los encuestados prev�n una ca�da de la demanda de vivienda en los pr�ximos seis meses, mientras que otro 45% anticipa estabilidad, un cambio de tendencia en las expectativas recabadas en el segundo trimestre de a�o respecto a anteriores ediciones del estudio, que coincide con un endurecimiento de las condiciones de financiaci�n.En l�nea con esta evoluci�n, el consumo de las familias tambi�n muestra algunas se�ales de debilitamiento. Aunque la mayor�a de los expertos espera que se mantenga estable, cerca de una cuarta parte anticipa una reducci�n, reflejo del impacto de la inflaci�n sobre la renta disponible. La percepci�n sobre la situaci�n econ�mica de los hogares es, de hecho, menos positiva que la visi�n agregada de la econom�a.Reglas fiscalesEl hecho de que las medidas tomadas por los gobiernos y la UE para mitigar el golpe han elevado el gasto p�blico sugiere la cuesti�n de si en este contexto se podr� mantener la disciplina fiscal y, simult�neamente, seguir elevando el gasto militar y las inversiones en la transici�n energ�tica. Los encuestados lo rechazan. Para el 78%, Bruselas se ver� obligada a flexibilizar las reglas fiscales y aceptar mayores niveles de deuda p�blica estructural.A estas incertidumbres se suma el final del programa de fondos europeos Next Generation, que han sido un motor clave del crecimiento reciente y un grifo de financiaci�n que se cierra el 31 de agosto.