OpiniónEl equipo de empalme parece una brigada de rescatistas en las ruinas del saqueo que nos deja Petro.ANALISTA SÉNIOR04.07.2026 23:01 Actualizado: 04.07.2026 23:01 Con decisión arrancó el empalme el equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella. Bajo el liderazgo del nuevo mandatario, y el pulso firme de su vicepresidente, José Manuel Restrepo, sopla un estimulante ventarrón de cambio: planificación en vez de improvisación, rigor técnico en vez de radicalismo incendiario, conocimiento en vez de ignorancia. Frente al descomunal esfuerzo organizativo, área por área, del operativo de transición del gobierno que llega, el derrotado candidato Iván Cepeda lució como un débil mamarracho al leer su papelito sobre “la desobediencia civil”. No merece siquiera un comentario.Vamos a lo importante. Hacen bien De la Espriella y Restrepo en tomarse con la mayor seriedad el proceso de recibo del mando, pues, aún sin conocer la verdadera dimensión del desastre que heredan de Gustavo Petro, es evidente que el daño es gigantesco y que el hueco fiscal es mucho más profundo de aquel —de por sí enorme— que teníamos a la vista.La revelación del nuevo minhacienda, Miguel Gómez Martínez, sobre la forma como Petro y sus secuaces han gastado un billón de pesos diarios este año es espeluznante: en una quincena, festinaron el equivalente del costo de la primera línea del metro de Bogotá. Digo que festinaron porque gran parte de esos recursos fue derrochada en contratos con decenas de miles de personas que no cumplían tarea alguna, enganchadas a las volandas con el único propósito de conseguir votos para Cepeda. Y ni así ganaron.El equipo del empalme se asemeja a una brigada de rescatistas removiendo los escombros del cataclismo que deja Petro. Un déficit fiscal consolidado de 6,5 % que, si no hay corrección, llegaría a 7,4 % a fin de año (casi igual a 2020, año de la pandemia); una deuda neta a punto de pasar del 60 % del PIB y una criminal emisión de TES de más de 20 billones de pesos a la escandalosa tasa del 13,15 %, entregados a dedo a un solo y sospechoso comprador. No es malgasto, suena a malversación y quizás amerite cárcel para los responsables.A ese cadáver hay que sumar otros. La intervención de Air-e muestra de qué son capaces estas aves de rapiña: en apenas 20 meses desde que el Gobierno asumió el control de la compañía eléctrica diluyeron su patrimonio, que cayó de $ 2,2 billones a apenas $ 130.000 millones, 16 veces menos, a punta de maniobras indebidas. En Ecopetrol asoman contratos espurios y malolientes, una masacre con numerosos cadáveres bajo las ruinas.En el sector de la salud, hay varios billones de pesos sin cancelar a las EPS. Y el Invías dejó de pagarles a sus contratistas de obra pública durante más de un año: les debe más de $ 500.000 millones. Ni hablar de lo que emana de la oscura compra de los aviones suecos Gripen. Descarados como son, después de la derrota siguen firmando millonarios contratos, y creando notarías y otras cargas innecesarias; en fin, desfalcando.Aún sin conocer la verdadera dimensión del desastre que heredan de Gustavo Petro, es evidente que el daño es gigantesco y que el hueco fiscal es mucho más profundo de aquel —de por sí enorme— que teníamos a la vistaEl equipo de empalme debe llevar a cabo estas autopsias, además de obrar con tino para —una vez en el poder— cortar el desangre y eliminar tanto contrato y tanta entidad inútiles. Pero el grupo a cargo de la transición tiene otra responsabilidad que el vicepresidente ya asumió: reunir las pruebas para consolidar un paquete de expedientes penales contra los responsables del facineroso saqueo. Y claro, el país debe conocer los detalles de las fechorías y la identidad de los culpables. Que, antes del castigo penal, reciban una severa sanción social.No puede haber impunidad: estos hampones deben ir a la cárcel y, en lo posible, reponer de su bolsillo —y del de sus cómplices y beneficiarios— lo robado. Ya veremos si la fiscal general, Luz Adriana Camargo, ternada por él pero distanciada luego, estará a la altura de lo que estas circunstancias, tan escandalosas como criminales, exigen. Los magistrados de la Corte Suprema, que la eligieron, deberán demandárselo. El país merece que se haga justicia.MAURICIO VARGASmvargaslina@hotmail.comIG: @mvargaslinares Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. 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