En marzo de 2008, el Teatro Pemán de la ciudad de Cádiz cerró sus puertas, dejando un vacío inmenso en las noches veraniegas de la capital gaditana. Durante este tiempo, el silencio ha reinado donde antes hubo aplausos y melodías inolvidables bajo la luna. Sin embargo, tras años de retrasos y proyectos y polémicas respecto al nombre del propio teatro, Cádiz se prepara ya para recuperar su gran escenario. Y es que la ciudad echa de menos aquel movimiento artístico que llenaba los bares del barrio del Mentidero. La nostalgia pronto dará paso a la realidad de una reapertura que promete devolver el alma al parque. Este rincón privilegiado, unido a sus playas y eventos, reforzará de nuevo la apuesta estival gaditana.

El teatro no solo fue un edificio, sino un imán que atraía a todas las figuras rutilantes. Durante las décadas de los setenta y ochenta, Cádiz vivió festivales que renovaron la pasión por el ocio. La canción melódica, el humor, la danza, la copla, el rock y el jazz se daban cita en este complejo. En sus tablas se fraguaron éxitos que hoy forman parte de la rica memoria colectiva de la ciudad. No era fácil llenar sus gradas ni triunfar ante el exigente pero entregado público de esta tierra. El invierno era una playa desierta de espectáculos, pero el sector cultural echaba el resto en vacaciones. Aquellas galas de gran categoría convertían cada noche de mayo a septiembre en un evento único.