México (EFE).- Decenas de aficionados que merodeaban el hotel donde pernocta el equipo de Inglaterra que enfrentará este domingo a México en el Mundial, se retiraron ante la intervención de la policía, que ha tomado medidas para garantizar el descanso de los futbolistas.
Desde el viernes, la selección dirigida por Thomas Tuchel ha sido protegida por un robusto cuerpo de seguridad, con elementos de la Guardia Nacional, la Marina y la Policía, que han colocado bardas para evitar el acceso de hinchas.
A inicios de semana, miles de aficionados gritaron, lanzaron petardos y tocaron sirenas fuera del hotel donde se alejó el equipo de Ecuador que jugó con México los dieciseisavos de final, con el objetivo de no dejar descansar a los sudamericanos.
Aficionados observan el hotel de concentración de la selección de Inglaterra este sábado, en Ciudad de México. EFE/ Sáshenka Gutiérrez
Una convocatoria sin éxito










