Córdoba fue escenario esta semana de un repaso pormenorizado sobre el presente y el futuro de la industria de hidrocarburos no convencionales de la Argentina. Además de la visita de Horacio Marín, presidente de YPF, Nicolás Gadano, economista jefe de la consultora Empiria, consultor en energía, docente universitario e investigador, disertó en la Bolsa de Comercio local sobre la coyuntura de Vaca Muerta y sus perspectivas, en una exposición que combinó datos de producción récord con una advertencia central: el sector puede crecer mucho más rápido de lo que lo está haciendo hoy, pero eso depende de que el país resuelva un conjunto de restricciones propias, más allá de lo que ocurra con los precios internacionales.
La clave del despegue. Gadano arrancó su exposición con una lectura histórica: a diferencia de otros ciclos expansivos de la industria petrolera argentina —como el de Arturo Frondizi, que duró apenas cuatro años, o el de la década del 90—, la actual expansión de Vaca Muerta lleva ya varios años sostenida en el tiempo, algo inédito. Repasó cómo, pese a los cambios de signo político —de Cristina Kirchner a Mauricio Macri y de Alberto Fernández al actual gobierno—, la política de apoyo al desarrollo no convencional se sostuvo desde la ley de hidrocarburos de 2014 hasta la reforma incluida en la Ley Bases. "Cuando hay continuidad en el apoyo a un sector que se puede desarrollar, los resultados aparecen", planteó.











