¿Alguna vez escuchaste el término "serverless" y pensaste que era magia negra? No te preocupes, a todos nos pasó. En este artículo vamos a explorar una novedad muy reciente de Amazon Web Services (AWS) que está cambiando las reglas del juego: Lambda MicroVMs. Y lo vamos a hacer sin asumir que ya sabes todo sobre la nube.
Primero lo primero: ¿qué es AWS Lambda?
Imagina que tienes una función que convierte una foto a blanco y negro. Con el modelo tradicional, necesitarías un servidor encendido las 24 horas del día esperando que alguien suba una foto, incluso si nadie lo hace en toda la noche.
AWS Lambda resuelve eso con una idea simple: tu código solo corre cuando lo necesita. No hay servidor esperando. AWS lo enciende, ejecuta tu función, y lo apaga. Tú pagas únicamente por el tiempo que duró la ejecución.
Suena perfecto, ¿verdad? Y lo es... para muchos casos. Pero tiene un límite importante: cada función Lambda dura máximo 15 minutos y no recuerda nada entre una llamada y la siguiente. Es como un empleado con amnesia total.






