A la joven Alexandra Eala se le entrecorta la voz y finalmente se le quiebra. No consigue la filipina, gran protagonista del día por derecho propio, contener la emoción. Lógico. Acaba de vencer a la polaca Iga Swiatek, la defensora del título en Wimbledon, y de firmar la victoria de mayor relumbrón en su todavía corta carrera. A sus 21 años apunta buenas maneras y no se sabe hasta dónde llegará, pero cada paso de mérito que dé, irá acompañado de una ración de historia para su país. Viene de Filipinas, se ha formado en la academia de Rafael Nadal y es la primera jugadora de su nacionalidad (mujer y hombre) que llega a los octavos de un gran torneo. Festeja con el llanto el 7-6(9) y 6-2 (en 2h 14m).“Tal vez para alguien como Iga (6), Serena (23) o Venus (7), que han ganado tantos Grand Slams, esto pueda parecer pequeño... Pero para alguien que creció en mi país es algo muy importante”, concede a pie de pista la joven zurda, que la temporada anterior destapó su talento en la primera línea gracias a su recorrido en Miami. Allá, Eala (32ª del mundo) alcanzó las semifinales y lució el golpeo plano que le ha permitido brillar también en Londres, donde ella llora de alegría y el gesto apesadumbrado de Swiatek no cambia. Para la de Varsovia, las cosas hoy día no terminan de funcionar. Otrora una roca, desde hace tiempo rema y rema para recuperar la autoridad que ha perdido.Ya no es Swiatek aquella tenista hegemónica que competía en forma de garantía, sino una jugadora que busca respuestas que no terminan de llegar. Viajó a Mallorca durante la primavera para consultar el oráculo de su admirado Rafael Nadal, pero el rumbo sigue torcido. Encalló en los octavos de Roland Garros y los resultados desde la contratación de su nuevo técnico, Francis Roig, siguen la línea de la discreción. Hace un año disipó la crisis con una reacción extraordinaria en el All England Club, pero esta vez se marcha rápido y habiendo dejado un preocupante reguero de errores contra Eala, vendada esta del muslo derecho. En total son 44; es decir, 23 más que la rival.El tenis táctico de la filipina la disuelve y la derrota tiene un efecto devastador en términos clasificatorios. En concreto, se le descontarán 1.870 puntos y, por tanto, cae del top-5 del circuito. Descenderá como mínimo a la sexta posición de la WTA, pero si otras jugadoras de la zona noble continúan avanzando en el torneo, la pérdida de jerarquía podría ser mayor.A pesar de todo, Swiatek dice no haber perdido la fe. “Solo hay que seguir adelante”, apunta ante los periodistas. “Y no fijarse tanto en los resultados, sino confiar en el proceso”. Le duele especialmente, recalca, que la adversaria haya sido “más valiente en los momentos importantes” y la cantidad de restos que ha fallado. También admite que los servicios lentos de Eala —como ya hiciera un día antes Shintaro Mochizuki contra Rafael Jódar— le han descolocado. “Es mucho más difícil devolver un saque así que uno normal. Normalmente la velocidad es muy diferente”, precisa. No se refiere a dos o tres errores clamorosos con la volea, a uno o dos metros de la red.A diferencia de Roland Garros, donde cedió a consecuencia de “la presión”, esta vez asocia la caída al juego. “Ha sido cuestión de tenis”. “Supongo que podría haber jugado un poco mejor, pero ella lo hizo muy bien y aprovechó las oportunidades. Hoy no he encontrado el equilibrio”, amplía antes de relativizar y de optar por ver el vaso medio lleno: “Me he enfocado demasiado en los resultados y es difícil seguir así. No están siendo buenos, y eso significa que no estoy a ese nivel todavía. Necesito trabajar y mejorar, confiar en el proceso”.A su despedida se añade otra sorprendente, la de la kazaja Elena Rybakina. La dos del mundo, ganadora en 2022 y a principios de año en Australia, cae ante la belga Elise Mertens (7-6(4) y 6-1, tras 1h 36m) y desperdicia así la opción de arrebatarle el número uno a la bielorrusa Aryna Sabalenka. Preguntada por la irregularidad de los últimos tiempos, en contraste con el prolífico despegue de enero, contesta: “Si supiera qué ocurre, no hubiera pasado esto. Definitivamente, tengo que analizar qué está pasando y cambiar algo”. Desde el triunfo en Stuttgart, en abril, no ha logrado elevar el vuelo y se expone ahora a que aumente (también que mengüe) la brecha entre ella y Sabalenka. Es de 947 puntos.Como remate, la otra finalista de la pasada edición, Amanda Anisimova, se despide tras una tarde para olvidar. No puede con su compatriota Madison Keys (3-6, 6-2 y 6-3) y señala: “No es fácil salir a la pista y que tu nivel sea tan bajo. Estoy haciendo todo lo posible, así que es difícil de asumir; si no eres capaz de meter una derecha dentro, es complicado. Espero que pronto haya un clic”. La hoja estadística revela 42 errores, 27 de ellos con el drive. CAEN MUNAR Y GRANOLLERSA. C. | LondresEl tenis español perdió este sábado a otros dos representantes, por lo que ya solo queda una baza: Alejandro Davidovich. El andaluz, de 27 años y 23º del mundo, se enfrentará este domingo (hacia las 16.00, Movistar+) al canadiense Felix Auger-Aliassime (4º) en busca de sus primeros cuartos en Londres.No pudo Jaume Munar con un rival de envergadura, Jiri Lehecka, firme a pesar de la reacción: 6-4, 6-4, 4-6 y 6-4 (en 2h 56m). El mallorquín, de 29 años y 44º del ranking, confía ahora en poder adquirir la regularidad que le ha negado el físico (el brazo y la muela del juicio) durante esta temporada.Por otra parte, Marcel Granollers y su compañero Horacio Zeballos cedieron en la segunda ronda del dobles ante Sander Gille y el holandés Sem Verbeek: 6-4 y 7-6(9), en 1h 39m. Hace un mes conquistaron por segunda vez Roland Garros y hace un año alcanzaron las semifinales en Londres.El cartel del domingo propone la intervención de tres pesos pesados. Novak Djokovic abrirá a las 14.30 la central, frente a Roman Safiullin, y a su partido les sucederá los que disputarán Aryna Sabalenka y Jannik Sinner ante los japoneses Naomi Osaka y Shintaro Mochizuki respectivamente.