Madrid vuelve a convertirse en el epicentro internacional de la diversidad y la reivindicaci�n. Desde la glorieta de Atocha hasta la plaza de Col�n, miles de personas han tomado el coraz�n de la capital este s�bado en una manifestaci�n que combina el car�cter festivo con una profunda carga pol�tica. Bajo el sol y con un calor asfixiante que la multitud ha combatido a base de abanicos y pistolas de agua, las calles se han transformado en una mezcla de color, m�sica y entendimiento. Desconocidos de todas las partes del mundo han terminado compartiendo purpurina o pinturas, pint�ndose banderas en las mejillas y fotografi�ndose juntos, unidos por un mismo sentimiento de comunidad.Entre la marea humana, el color lo pone gente como Aiba. Es drag queen, lleg� de Per� hace tres a�os y este es su tercer Orgullo madrile�o. Destaca entre la multitud con un dise�o confeccionado por ella misma en apenas tres d�as, que ha bautizado: "Rojo sangre". Para Aiba, participar otra vez en la manifestaci�n es una catarsis: "Aqu� se celebra el ser libre, el disfrutar y el ser lo que t� quieras ser, como Barbie", dice, reivindicando el derecho a la libertad en un entorno seguro que en su pa�s de origen era m�s dif�cil.Esa misma gratitud hacia Espa�a como espacio seguro la ha compartido Eduardo Ca�ete, un joven paraguayo que ha asistido a su cuarto Orgullo vestido con unas enormes alas de �ngel. Eduardo ha explicado que la "gran diferencia" y el atraso que a�n se vive en su pa�s natal fueron motivos clave para decidir mudarse a Espa�a, un lugar donde este s�bado ha salido a la calle simplemente para reivindicando "la libertad".En esa misma l�nea se han pronunciado Mateo y Vanesa, una pareja peruana que lleva cinco a�os residiendo en Madrid. Mateo, que ha portado con orgullo la bandera trans, ha recordado la homofobia y el machismo que le reprim�an en su pa�s de origen y ha celebrado el giro que ha dado su vida: "Espa�a me abri� las puertas... hoy me siento un hombre libre", ha confesado. Aunque ha a�adido que a nivel laboral todav�a se perciben ciertos prejuicios y formas de discriminaci�n, pero confiesa estar agradecido con el pa�s porque ahora puede seguir un tratamiento y cambiar su g�nero sin que nadie lo cuestione.Incluso quienes vienen de pa�ses conocidos por su discurso en pro de la libertad han destacado las virtudes de la capital espa�ola. Un grupo de j�venes estadounidenses que llevan dos a�os trabajando c�mo profesoras de ingl�s han elogiado los "outfits geniales" y han portado mensajes en carteles, subrayando que Espa�a es un pa�s "mucho m�s tolerante con las diferencias de sexualidad" en comparaci�n con la situaci�n pol�tica actual en los Estados Unidos, haciendo cr�tica a la narrativa de su actual presidente Donald Trump.Sin embargo, a pocos metros, la conversaci�n se ha vuelto m�s pol�tica. "Para nosotros esto no es una fiesta, es una manifestaci�n", afirman Mat�as, Toni y Alfonso. Llevan m�s de una d�cada siendo fieles a la cita y hoy lucen unos outfits con hilos representando la bandera aroc�ris que uno de ellos ha confeccionado gracias a sus estudios de dise�o. Para el tr�o, el ambiente festivo no debe eclipsar el mensaje. "Reivindicamos la igualdad, la diversidad y que no se den pasos atr�s. Y se est�n dando", lamentan, apuntando a un clima de confirman sentir en Espa�a. Resumen lo que vienen a reivindicar hoy en un par de frases: "Esta es la fiesta a la que le han quitado los derechos. Por eso hacemos la hipermega celebraci�n, para criticar y para celebrar nuestra identidad. Vemos pasos atr�s, s�, pero por eso mismo hay que estar aqu�. Siempre hay que estar".Mat�as, Toni y Alfonso, hoy s�bado en el centro de Madrid.Mar�a Santamar�aEn mitad del bullicio se encuentran Jules, Andrea, Cristina y Ana. Vienen de Viena y andan fascinadas con el despliegue. "No sabemos ahorrar, as� que decidimos gastarnos el dinero de la mejor manera posible: viniendo al Orgullo de Madrid", comenta Jules entre risas, esquivando un chorro de agua que lanza el p�blico. Las chicas comparan Madrid con su ciudad: "En Viena esto ya no se ve en las calles".Para este grupo de austr�acas, el retroceso de derechos no es un debate, es geograf�a: "Nosotras lo sufrimos de cerca porque hacemos frontera con Hungr�a", recuerda Andrea, se�alando al vecino inc�modo de Europa. Jules habla con realismo de la situaci�n pol�tica mundial: "Al final todo es por inter�s. En cuanto les interesa un tema, recortan los derechos de unos pocos para contentar a otros y mantener el poder. Es una lucha global, todo el mundo est� peleando contra este retroceso ahora mismo".La marcha ha demostrado albergar todas las realidades posibles ya que en mitad del bullicio se pod�a encontrar incluso a los famosos therians, personas que se identifican a nivel espiritual o psicol�gico como animales no humanos, debido a la incompatibilidad de idiomas EL MUNDO no pudo hablar con ellos. Entre la marea de gente que observaba las carrozas se encontraban madres como Trina y Alicia han acudido acompa�adas de sus hijas peque�as. Las dos afirman la importancia de la educaci�n que reciben las ni�as: "En otros pa�ses no se puede hacer esta manifestaci�n y por eso ahora hay que venir", insistiendo en que este a�o toca defender "la libertad en general, aqu� y en todos lados", ante el temor de que se pierda lo conquistado.En esta misma l�nea, Jos�, un ciudadano colombiano que lleva siete a�os en Madrid, ha acudido con banderas reivindicativas combinando su identidad con la defensa de presencia continua del colectivo en las vidas de todos: "Trabajamos en empresas como mozos de almac�n, somos padres de familia... no nos pueden quitar el derecho de ser nosotros mismos", ha advertido.Sentado en la cuesta de Moyano se pod�a encontrar a Andr�s, un joven que ha portado un cartel que invitaba a la reflexi�n cr�tica sobre temas complejos como la gestaci�n subrogada y la mercantilizaci�n de los menores, lamentando que ciertas organizaciones utilicen el marco del Orgullo para normalizar estas pr�cticas.Convocada por la Federaci�n Estatal LGTBI+ y COGAM, la marcha de este a�o no solo celebra los logros alcanzados, sino que se planta con firmeza frente al retroceso de derechos que amenaza a nivel global, recuperando el concepto de "Orgullo Ciudadano" que acu�� en su d�a el activista Pedro Zerolo.M�s all� del despliegue masivo y los r�os de gente que abarrotan los ejes principales, el manifiesto de este 2026 pone deberes a las instituciones. El colectivo exige el desarrollo efectivo y dotado de recursos de las leyes de igualdad ya aprobadas, un Pacto de Estado contra los discursos de odio y el reconocimiento expl�cito de las personas intersex y no binarias. Asimismo, los organizadores presionan para que culmine en el Parlamento la reforma que penalice con penas de c�rcel las llamadas pseudoterapias de conversi�n.
Sudor, color y proclamas en el desfile del Orgullo 2026 de Madrid: "Espa�a me abri� las puertas... hoy me siento un hombre libre"
Madrid vuelve a convertirse en el epicentro internacional de la diversidad y la reivindicaci�n. Desde la glorieta de Atocha hasta la plaza de Col�n, miles de personas han tomado...











