Desde hace cuatro días, en Wimbledon flotaba una pregunta en el aire: ¿Dónde está Serena Williams? Ni rastro de ella. Silencio. Conjeturas. ¿Jugará o no jugará? Llega. No llega... Y este sábado ofrece por fin la respuesta, con una demora de dos días porque la organización de Wimbledon ha hecho todo y más para que la (otra vez) tenista pudiera intervenir por segunda vez, después del retorno individual del martes. De nada sirve la manga ancha del torneo, porque a eso de las cuatro y media de la tarde, hora local, la campeona de 23 grandes anuncia en las redes sociales que no está a punto y que todavía le duele la rodilla (derecha) que se lastimó durante el partido contra Maya Joint.Tras caer frente a la australiana, la norteamericana no atendió (como así lo exige el protocolo) a los periodistas y al día siguiente, cuando todo el mundo se preguntaba el porqué de la ausencia, aclaró que no acudió a la sala de conferencias porque estaba tratándose de la articulación. A partir de ahí, un aroma extraño: sin noticias por su parte, ni tampoco por la de la dirección de Wimbledon. Es decir, especulación. Su partido de dobles junto a su hermana Venus —frente a la colombiana Camila Osorio y la argentina Solana Sierra— había sido fijado inicialmente el jueves, pero ni la flexibilidad ni la manga ancha del torneo —estaban ya disputándose partidos de la segunda ronda— ha sido suficiente. Los aficionados, pues, no presenciarán la reunión.Su partido había sido programado para las 17.30, pero sin una pista asignada. Finalmente, no habrá fiesta. La publicación muestra a la tenista caminando con dificultades y con la rodilla envuelta por una venda compresora, unas jeringuillas —para el tratamiento— y a Serena recibiendo onda corta.“Estoy destrozada por tener que retirarme. Regresar para competir de nuevo ha sido un regalo, y la oportunidad de jugar junto a Venus una vez más lo significaba todo para mí. Hice todo lo que pude para estar lista, pero lamentablemente mi rodilla simplemente no está lista para competir”, escribió en su cuenta de Instagram; “estoy especialmente agradecida al director del torneo, Jamie Baker, y a todo su equipo por haberme dado la oportunidad de jugar aquí de nuevo. Gracias a los aficionados por su increíble apoyo y por haber hecho esta vuelta tan significativa para mí. Estén atentos…”.Y agregó: “La foto de las jeringuillas muestra el líquido que drenaron de la rodilla después de mi partido de individuales… [resuelto en su contra: 6-3, 6-7(6) y 6-3, tras 2h 21m] ¡Uf! La buena noticia es que la rodilla no debería hincharse ni acumular tanto líquido de nuevo. La mala noticia es que, por más que lo intenté, simplemente no pude ponerla a punto para el dobles”.Serena no competía oficialmente desde el 2 de septiembre de 2022, cuando fue vencida por la australiana Ajla Tomljanovic en la tercera ronda del US Open. Durante el intervalo entre aquella despedida y esta reaparición a medias en el All England Club, la estadounidense fue madre por segunda vez y se concentró en la crianza de sus dos hijas —de 8 y 2 años— y su faceta empresarial. Desde el otoño, Williams reactivó su físico a base de gimnasio y posteriormente anunció su vuelta; sin mayor pretensión, decía, que la de disfrutar. La lesión, sin embargo, acrecienta las dudas en torno a la posibilidad de que a sus 44 años pueda recuperar un nivel lo suficientemente óptimo para la élite. Si no hay giros de guion, su próxima aparición será en Nueva York (del 30 de agosto al 13 de septiembre).
Entre suspense y misterios, Wimbledon se queda a medias: Serena Williams renuncia al dobles
La estadounidense, de 44 años, descarta jugar junto a su hermana por la dolencia que arrastra en la rodilla desde el martes, cuando cayó en el cuadro individual









