Personas que mantienen contacto frecuente con Martín Insaurralde describen un marcado deterioro en su estado de ánimo. "Solo se reúne con abogados", detallan esas mismas fuentes, que, durante las últimas semanas, lo encontraron afectado por la reaparición pública del caso de su presunto enriquecimiento y por las consecuencias políticas y personales que esto volvió a generar.

Las pocas visitas que recibe hoy el ex intendente de Lomas de Zamora en su casona de la calle San Martín al 1400 de Banfield son las de su madre, Loreley, y sus hermanas mayores, Adriana y Alejandra. Su equipo de trabajo quedó reducido a su asistente personal, Hernán Morano, y otros pocos colaboradores directos.

Con sus hijos el vínculo se redujo de manera notable tras la aparición de los videos y, en especial, cuando la investigación judicial comenzó a observarlos a ellos por haber firmado documentos societarios de empresas que luego serían usadas para incorporar bienes. Por ejemplo, Martín Insaurralde Jr. quedó como presidente de la sociedad Sasaxa Libero SA, que tiene la titularidad de la mansión de San Vicente donde vivían Insaurralde y Jesica Cirio hasta que se separaron. Cuando el hijo de Insaurralde firmó esos papeles tenía alrededor de 20 años y su hermano menor, también usado para encabezar empresas, tuvo que rubricar documentos societarios a los 18. Cuando comenzaron a aparecer sus nombres en los medios, el enojo de los hijos contra el padre aumentó.