Una popular cita atribuida al escritor y dramaturgo del siglo XIX Henry Howard Paul asegura que "julio es un mes de calor intenso en Estados Unidos, y por alguna extra�a coincidencia, el 4 de julio, de entre todos los d�as, es siempre el m�s fiero (...)Todo el pa�s, desde las fronteras de Maine hasta la desembocadura del Mississippi, es un escenario de ruido y humo... Las tiendas est�n cerradas... Ricos y pobres por igual se divierten. �Cuatro de Julio! Es un d�a... los ciudadanos patriotas y amantes de la libertad de los Estados Unidos reservan este d�a de cada a�o para hacer estallar p�lvora en conmemoraci�n de la Declaraci�n de Independencia".Este s�bado, 4 de julio, Estados Unidos celebra su independencia, su 250� aniversario, y lo hace con calor extremo, con la promesa de ruido, humo y p�lvora como nunca jam�s se ha visto y con el ansia desatada de protagonismo de Donald Trump, empe�ado en eclipsar y monopolizar los festejos y en convertir los pr�ximos meses en una nueva cruzada anticomunista de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Por no hablar de los temores a un posible atentado o incidente.Todo se ha convertido en una lucha de apropiaci�n de fechas, de s�mbolos, de banderas y del pasado. No por casualidad. Trump ha multiplicado su presencia esta semana, en lugares y momentos cargados de peso. En la capital, en la inauguraci�n de la biblioteca de uno de los presidentes m�s ic�nicos del cambio de siglo pasado, Teddy Roosevelt. En el monte Rushmore, bajo los rostros de Lincoln, Jefferson, Washington y Roosevelt. Y de nuevo ahora en el coraz�n de capital en el d�a del orgullo nacional.Una cita con esta carga deber�a aspirar a ser una gran exhibici�n de unidad, patriotismo y memoria colectiva. En cambio, la efem�ride est� marcada los intentos de la Casa Blanca de asociar lo mejor del pasado a la agenda del presidente y por una ola de calor que ha obligado a alterar actos, reducir aforos y lanzar advertencias sanitarias en buena parte del pa�s. La capital, adem�s, est� llena de polic�a, soldados y verjas y muros por todas partes. El estanque reflectante del Monumento a Lincoln est� rodeado de vallas y vigilancia con el presidente y sus fiscales buscando encarcelar a presuntos saboteadores. Lo mismo ocurre con el Parque Lafayette, al lado de la Casa Blanca, cercado desde hace meses para expulsar mendigos y alejar a ciudadanos. O con la Gran Feria Estatal Americana, en el National Mall, con medidas de seguridad mucho mayores de las habituales en esta fecha.Trump celebr� su cumplea�os a mediados de junio con una velada de artes marciales mixtas en los jardines de la residencia oficial. Convoc� despu�s una "feria de los estados" que se volvi� enorme fiasco cuando varios de los invitados y uno tras otro los artistas que hab�an confirmado se dieron cuenta de que iba a ser cualquier cosa salvo un acto de unidad nacional. Y ahora ha visto como el calor extremo dejaba sin visitantes las instalaciones del National Mall y amenaza su mitin m�s esperado y pol�mico.Por todo ello, el presidente ha decidido redoblar esfuerzos la jornada de este s�bado, anunciando un "muy largo discurso" bien entrada la noche, para evitar los picos de temperatura que el viernes obligaron a cancelar un rodeo y cerrar las puertas de la feria en la capital. Ser� casi al borde de las 22.00 hora, local, obligando a que los fuegos artificiales se vayan casi a la medianoche, mucho m�s tarde de lo habitual. El p�blico que normalmente abarrota los jardines a los pies del obelisco que recuerda a George Washington no podr�n llevar siquiera mochilas, comida o sillas como todos los a�os.Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente ha intentado convertir el aniversario de la naci�n en una reivindicaci�n de su proyecto pol�tico, impulsando una narrativa centrada en el excepcionalismo estadounidense, el poder militar y una interpretaci�n patri�tica de la historia nacional. El gran mitin de hoy simboliza ese intento de identificar el legado de 1776 con el esp�ritu del movimiento MAGA.El que tenga dudas puede repasar sus palabras del viernes por la noche a los pies del famoso Monte Rushmore, en Dakota del Sur, en las que llam� "comunistas" a sus rivales, dijo que los suyos s�lo pueden "perder las elecciones de mitad de mandato si nos lo permitimos, si somos necios, est�pidos e imprudentes" y en las que exigi� al Congreso apruebe su �Ley para Salvar a Estados Unidos', que quiere imponer normas m�s severas de identificaci�n de votantes a los estados.La clave est� en esas elecciones de noviembre, en las que los republicanos parece que van a perder el control del Congreso y podr�an perder el Senado tambi�n. Y sobre todo en el momento que parece estar aupando a los candidatos m�s a la izquierda, los apadrinados por el alcalde socialista de Nueva York, el nuevo 'hacedor de reyes' del Partido Dem�crata. En Dakota del Sur, Trump apunt� sin dejar dudas: "al acercarnos a este magn�fico aniversario, vemos nuestra identidad estadounidense bajo un nuevo ataque. Una generaci�n despu�s de haber luchado y ganado la Guerra Fr�a contra la amenaza del comunismo, ahora se observa un resurgimiento de esta amenaza en nuestro pa�s, incluso por parte de inmigrantes que adoptan ideas totalmente opuestas a nuestro estilo de vida y a nuestros grandes logros", una alusi�n obvia al neoyorkino."No se trata de meras discrepancias pol�ticas, como diferencias sobre impuestos o regulaciones. El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense. Es la mayor amenaza para nuestro pa�s, incluso m�s que la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o el 11-S. No vamos a permitir que esto nos suceda. Cr�anme, no lo permitiremos. Porque el comunismo es el enemigo de la libertad en todas partes, en todo el mundo. Nunca funciona. Es el enemigo de la Constituci�n. Sobre todo, es el enemigo del 4 de julio de 1776". A�adi�.La conmemoraci�n de la Declaraci�n de Independencia y el nacimiento de una rep�blica ha terminado reflejando las profundas divisiones de la sociedad estadounidense, cada vez m�s rota y furiosa y desconfiada de l�deres e instituciones. Seg�n una encuesta de hace unas semanas del Centro de Investigaci�n de Asuntos P�blicos Associated Press-NORC, apenas 4 de cada 10 adultos estadounidenses se sienten orgullosos del 250 aniversario del pa�s y �nicamente 3 de cada 10 afirmaron sentirse emocionados. Para los partidarios de Trump, la fecha es la gran oportunidad para recuperar la iniciativa tras vario reveles pol�ticos, electorales, econ�micos y judiciales. Para los cr�ticos es el momento de redoblar la presi�n sobre quien dicen que est� intentado eliminar todos los pesos y contrapesos para convertirse en un nuevo "rey".
Trump y el calor extremo eclipsan las celebraciones polarizadas del 250� aniversario de Estados Unidos
Una popular cita atribuida al escritor y dramaturgo del siglo XIX Henry Howard Paul asegura que "julio es un mes de calor intenso en Estados Unidos, y por alguna extra�a...











