Que se abran las urnas. Este sábado, 4 de julio, dan el pistoletazo de salida las primarias autonómicas y municipales de Más Madrid. A la pugna por convertirse en la lista que le arrebate las llaves de la Puerta de Sol a la presidenta popular Isabel Díaz Ayuso, se suma la carrera por hacerse con el gobierno de un primer grupo de hasta 22 poblaciones. Entre ellas, la ciudad de Madrid. Para competir contra el tándem Ayuso-Almeida, dos sectores diferentes han dado un paso al frente dentro las entrañas del partido. El ala oficialista y una corriente crítica. Cada una con su propia lista para la comunidad y para la capital. Un pulso que se resolverá el próximo lunes 6 de julio, con el cierre de las votaciones, pero cuyos resultados no se conocerán hasta la mañana del miércoles.PublicidadEn Madrid Hay Partido. Así se llama la candidatura que encabeza, para pararle los pies a Ayuso, la ministra de Sanidad y dirigente de la formación madrileñista, Mónica García. A la que respalda, como número dos, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, y, como tres, una de las caras más mediáticas del partido, el también portavoz autonómico Emilio Delgado. Su esfuerzo ha costado. Fue a finales de mayo cuando García y Delgado se dieron, por fin, la mano —después de semanas de enfrentamiento público— y apostaron por coser sus diferencias en una lista de unidad. Con la promesa, eso sí, de que el político mostoleño tendrá una plaza asegurada en la futura lista del partido al Congreso, junto con "referentes" como la diputada Tesh Sidi o el portavoz municipal Eduardo Rubiño. Este último figura también entre los primeros puestos —en el número siete— de la candidatura que coronan García y Bergerot, de la mano perfiles que han acompañado a la ministra en su etapa al frente del ministerio, de distintos cargos orgánicos y territoriales del partido y de diputados regionales que ya integraron la plantilla de las autonómicas en 2023.Madrid Barrio a Barrio. Es el lema del proyecto al que pone rostro, en Madrid ciudad, Rita Maestre. Como número dos, la concejala y portavoz madrileña daba la sorpresa, a mediados de junio, con la elección del activista vallecano Daniel Ayuso, conocido en redes por sus videos corriendo por "barrios chungos" de Madrid, véase Salamanca, La Moraleja o Pozuelo de Alarcón. No es una casualidad. Para desalojar al alcalde del PP, José Luis Martínez-Almeida, del Palacio de Cibeles, Maestre tiene claro el camino: convertirse en cauce de las reivindicaciones de los maltratados barrios del sur y el este de Madrid. Y hacerlo con una lista que, si de algo presume, es de diversidad. De caras jóvenes (y no tan jóvenes), personas de origen migrante, activistas del movimiento antirracista y feminista y, claro está, perfiles más técnicos.Las dos listas del sector oficialista afrontan las primarias "con tranquilidad", reivindicándose como el resultado "del diálogo y la integración" en una misma papeleta de toda la diversidad que está en el ADN de Más Madrid. La fórmula García-Maestre se define como "un proyecto ganador", con la capacidad de movilizar a los votantes "de todos los rincones de Madrid" y con activos políticos como para entrar a gobernar la capital y la comunidad "al día siguiente de las elecciones". "Orgullosos de ser la alternativa verde, feminista y de izquierda madrileña, orgullosos de hacer bandera de los derechos LGTBI y del carácter abierto y multicultural de nuestra región, y orgullosos de todo el trabajo municipalista y de Gobierno en España", ponen en valor, en conversación con Público, desde la dirección del partido, trasladando su "confianza" en el apoyo de la militancia "para continuar el trabajo y ganarle las elecciones a la derecha".Más participación, más transparencia y más democracia. Son las exigencias que ponen sobre la mesa desde la otra orilla del partido: Más Madrid Abierto (MMA). Una "corriente interna", como ellos mismos se definen, que quiere dar la batalla en la cita con las urnas de 2027 a través de sus propias listas. De nuevo, en la comunidad y en la capital. En la primera, con la abogada Letizia Bisignano y el antaño responsable de la oficina de Memoria del Ayuntamiento de Madrid, Txema Urkijo, a los mandos. En la segunda, con la sumiller Mariajosé (Joe) Boeta y el ingeniero Javier Garcia Colino como voces fundamentales.PublicidadDesde MMA, aluden a los orígenes del partido —las movilizaciones del 15M y la plataforma municipalista de Manuela Carmena, Ahora Madrid— para criticar la deriva de la actual dirección hacia el corsé de un partido tradicional. "Hay que devolver a la gente el poder de decisión", reivindican voces de la candidatura alternativa, para la que ser militante es mucho más que "validar, de vez en cuando, una lista cerrada de antemano en un despacho". Significa, contraponen modelos, participar de todos los procesos: "Desde la formulación de políticas hasta la aprobación de los reglamentos del partido". Por eso, explican a Público, frente a un organización cada vez "más encerrada en sí misma", reivindican un Más Madrid abierto a todos los madrileños, verdaderamente horizontal y que funcione "de abajo a arriba". De las calles a la tribuna.¿Quién vota en las primarias de Más Madrid?La semilla del enfrentamiento entre ambos sectores hay que rastrearla en la última reforma de los estatutos del partido, aprobada en mayo de 2025. Es allí donde se establece la primera distinción entre militantes y simpatizantes, así como los derechos de unos y otros. Una barrera que se desarrolla, ya con pelos y señales, en un documento complementario: el reglamento de participación. Los primeros, recoge el texto, disfrutan del derecho de ser electores y elegibles en "todos los procesos para la configuración de candidaturas electorales", municipales y autonómicos. Para acceder a la condición de militantes, el partido exige dos requisitos fundamentales. Por un lado, estar inscrito como tal. Por otro, acreditar tres participaciones anuales en actividades de Más Madrid: reuniones asamblearias, pegadas de carteles o los famosos puerta a puerta. Condiciones que, critican desde MMA, no se aplican, en cambio, a los cargos públicos, la dirección y el personal contratado por el partido.Los simpatizantes juegan en otra liga. Pueden votar, sí, pero dentro de los límites de municipios con más de 500.000 habitantes —por ejemplo, Madrid— o en asambleas de las que participen un mínimo de 50 personas. Una limitación que, explican fuentes desde el partido, busca evitar "injerencias externas". Ahí está, para el sector crítico, la trampa. Y es que, advierten, los simpatizantes ya no pueden votar en las primarias en las que se elige a la lista autonómica del partido. De ahí que, este fin de semana, estén llamados a votar 1.054 militantes para elegir a los representantes del partido en la comunidad y, sin embargo, 15.553 personas —entre militantes y simpatizantes— pueden participar en las primarias de Madrid capital. Solo en Alcorcón, ponen a modo de ejemplo, tienen derecho a voto 481 personas, "cerca de la mitad que en toda la comunidad".PublicidadCon estos mimbres, las dos almas del partido se verán las caras, este viernes, en las urnas. Un escenario que celebran desde el entorno de Mónica García como un síntoma más de la democracia interna que reina en Más Madrid. "Nos parece muy bien [que haya otra lista]", valoran, recordando que "toda la militancia" tiene la oportunidad de concurrir a los procesos de primarias: "Entra dentro de la normalidad democrática de nuestra organización". Desde la candidatura alternativa reconocen la complejidad de arrebatarle a la actual dirección las riendas del partido: "Parten con mucha ventaja". No por ello se dejan llevar por el derrotismo y confían en "dar la sorpresa".
Más Madrid arranca sus primarias con la lista de consenso entre Mónica García y Emilio Delgado como favorita
El tándem que componen Rita Maestre y Daniel Ayuso parte también en ventaja en las primarias para elegir la futura candidatura del partido para Madrid capital....











