Las noticias alrededor del gas natural no son alentadoras y la coyuntura está dejando en evidencia la vulnerabilidad del sector.La señal más reciente fue estructural: un informe de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) advierte la reducción del 17 por ciento en las reservas probadas de gas natural. “En los últimos cinco años se ha observado una caída de las reservas probadas del 46 por ciento, que debe asumirse como un urgente llamado a la acción. Colombia tiene gas natural atrapado en tierra firme y costa afuera, y dispone del conocimiento técnico para desarrollarlo. Lo que necesitamos es acelerar la ejecución de los proyectos para que esos recursos se conviertan en energía disponible para los colombianos”, afirmó Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.Cerro Matoso y organizaciones sindicales piden intervención de la SuperServicios por reducción en suministro de gasMientras proyectos como Sirius, offshore en el Caribe, se desarrollan y en el nuevo Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella vuelve a tomar impulso el fracking, la seguridad energética se está poniendo a prueba. Tres hechos marcan las tensiones de la compleja situación actual: uno, el fenómeno de El Niño, previsto para este segundo semestre, que despierta los fantasmas de racionamiento de energía y genera expectativa por el coletazo en el gas natural; dos, la situación de Canacol, que ha pedido en Canadá liquidar los contratos de gas que tiene en Colombia; y tres, los anuncios de liquidación de Air-e, que enfrenta deudas billonarias y podría producir un efecto dominó en el sector.Luz Stella Murgas, Presidenta de Naturgas Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANALo que trae El NiñoDesde hace un par de años, Colombia arrastra un déficit de gas que ha sido cubierto con importaciones, las cuales hoy representan un poco más del 30 por ciento del consumo interno.Cerca del 18 por ciento de ese gas entra por la planta regasificadora de Spec, que abastece a las térmicas de la costa Caribe: Termobarranquilla, Termoflores y Termocandelaria. Ante el déficit y las necesidades del mercado, dicha planta también está atendiendo demanda nacional distinta a la generación térmica.Se ha subrayado que, para enfrentar el fenómeno de El Niño, es necesario que los embalses lleguen con niveles superiores al 80 por ciento a fin de mantener condiciones de confiabilidad. Es decir, hay que gestionar y cuidar esa agua. ¿Cómo funcionaría la nueva ‘hora Gaviria’ que proponen revivir ante el Fenómeno de El Niño?Para ello es clave encender las térmicas y ponerlas a funcionar a total capacidad. Pero, si eso ocurre, los recursos de gas que tiene Spec se deben destinar a esas plantas. Entonces, ¿con qué se va a cubrir la demanda nacional que venía atendiendo Spec? “En el momento en que prendan las tres térmicas al tiempo, no habrá ofertas de gas de nuestro lado”, afirmó Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, gremio de las térmicas.Ante esta situación, los próximos meses son críticos para que entren en operación nuevas plantas de regasificación, y dos de ellas están en su recta final: PIO SAS, en el Pacífico, para atender el suroccidente, con una capacidad de unos 60 gigapies cúbicos; y Puerto Bahía, en el Caribe, de la empresa Frontera, con una capacidad superior a los 450 gigapies cúbicos. Están programadas para ingresar a finales de este año e inicios del entrante.“El Niño no puede traducirse en apagones ni desabastecimiento. Priorizar el gas para las térmicas exige asegurar al mismo tiempo el suministro de hogares, comercio e industrias”, aseguró Murgas. Y añadió: “Para enfrentar El Niño, necesitamos que los proyectos de regasificación que anunciaron su entrada en operación a finales de este año y principios de 2027 lo hagan sin demoras. Estas infraestructuras requieren máxima prioridad del Gobierno para garantizar el ingreso oportuno del gas importado, que ayudará a garantizar el suministro a los usuarios de energía eléctrica y de gas natural”.Canacol, la preocupaciónCerro Matoso, la planta de ferroníquel ubicada en Córdoba, atraviesa una complicada situación. A partir del primero de julio, redujo en 25 por ciento su operación como consecuencia de la decisión de Canacol de restringir el 55 por ciento del total contratado en el suministro de gas natural requerido para su operación.La planta de ferroníquel, a partir del primero de julio, redujo en 25 por ciento su operación como consecuencia de la decisión de Canacol de restringir el 55 por ciento del total contratado en el suministro de gas natural requerido para su operación. Foto: adobe stockEsta es una de las consecuencias del proceso de insolvencia de Canacol ante una corte de Canadá, que avaló la semana pasada su solicitud de terminar anticipadamente sus contratos de suministro de gas en Colombia, incluido el de Cerro Matoso. Un alto endeudamiento, superior a los 800 millones de dólares, problemas de producción y exploraciones no exitosas llevaron a la crisis a Canacol. En 2023 producía cerca de 200 millones de pies cúbicos y la semana anterior apenas llegó a 62 millones, cuando tiene contratos por 110 millones de pies cúbicos con distribuidoras y empresas.Dada su situación, ya está incumpliendo los contratos y desde enero viene en un proceso de renegociación para entregar lo que puede producir. “No se le cobraron multas por el incumplimiento de los contratos. Se le pidió hacer entregas específicas, por ejemplo, para atender el mercado residencial, pero mantener los precios. Sin embargo, no se ha llegado a acuerdos”, dijo una fuente del sector.Una de las razones es el precio, que ha crecido por la importación de gas, frente a contratos que vienen de años anteriores, cuando no había déficit. Los precios, que se movieron entre 5 y 9 dólares por millón de BTU, han subido a niveles de 12 dólares, e incluso Ecopetrol, con producción local, los ha ubicado en 10 dólares. ¿Qué quiere hacer Canacol? “Quiere vender gas interrumpible, no puede dar firmeza, pero, además, quiere renegociar contratos baratos para que le paguen a 10 o 12 dólares. Y, si no, vender el gas en el mercado spot”, indicó Castañeda.Alejandro Castañeda, Presidente de Andeg. Foto: GUILLERMO TORRES-SEMANAHay expectativa porque la caja de la compañía se agota y se espera el pronunciamiento de la Superintendencia de Sociedades. Su futuro podría resumirse en tres escenarios: la venta a inversionistas, que los acreedores se queden con la compañía o la liquidación. Este último escenario sería muy complejo, pues conlleva el cierre de operaciones, se perdería ese gas, y un nuevo proceso para que la Agencia Nacional de Hidrocarburos asigne las áreas puede tomar tiempo, pero allí podría entregarlas a Ecopetrol o su filial Hocol en un proceso más ágil. “Es imperativo acudir a mecanismos que permitan mitigar la incertidumbre jurídica y evitar que se profundice la declinación de la producción de la compañía en Colombia. Desde Naturgas reiteramos que la terminación de obligaciones contractuales no es la única ni la última opción viable, cuando está en juego la protección del abastecimiento de gas natural sin sacrificar la prestación del servicio, la confianza del sistema y la seguridad energética de los colombianos”, señaló Murgas.¿Aire para Air-e?Por su parte, Air-e, la distribuidora intervenida por el Gobierno, tiene deudas por 2,6 billones de pesos con el sector, pero solo a los generadores térmicos les debe 1,7 billones. Esto puede producir un riesgo sistémico, ya que les resta liquidez a los térmicos en momentos en que necesitan comprar gas, carbón o fuel oil para operar.Tampoco ha ayudado el pronunciamiento del Gobierno Petro en el sentido de anunciar la liquidación de la empresa, pues eso les está cerrando las puertas de financiación a las generadoras térmicas.El fenómeno de El Niño podría encarecer alimentos y servicios públicos en ColombiaEl presidente electo, De La Espriella, sostuvo que se cumplirán las obligaciones de Air-e con el sector. Por su parte, Miguel Gómez, ministro de Hacienda designado, dijo que hay que volverles a dar liquidez a las generadoras para que puedan comprar el combustible que necesitan. “La idea es utilizar unos recursos que están sobrando en el sector de minas y energía para pagar la deuda, no sé si la totalidad, pero para que puedan operar”.Agregó que es un problema muy serio que deja esta administración, pero aseguró que la idea de liquidar Air-e, en el corto plazo, no está en la agenda del próximo Gobierno.No obstante, el pago de la deuda es apenas uno de los problemas. “Se tienen que conseguir entre 150.000 y 200.000 millones de pesos mensuales para meterle a Air-e, inyectarle capital y que cumpla con el mercado mes a mes. Y eso es el presupuesto, que no va a haber, u operaciones de crédito como las que se hicieron en 2017, cuando estaba intervenida Electricaribe”, puntualizó Castañeda.Las alarmas están encendidas y las banderas rojas muestran las señales de advertencia. Este es uno de los chicharrones más complejos que hereda el próximo Gobierno.