Esta historia comenzó el 10 de julio de 1997 y concluyó dos días después, el 12 de julio. La banda terrorista ETA secuestró en Ermua a un joven concejal de la localidad vizcaína, Miguel Ángel Blanco, y lanzó una amenaza: si el Gobierno entonces en manos de José María Aznar no acercaba a los presos de la banda a cárceles del País Vasco, Blanco sería asesinado. Y así ocurrió. Pasadas las 16.30 de aquel 12 de julio de hace 29 años el joven político apareció en Lasarte con dos disparos en la cabeza. Murió en unas horas.
Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo, el documental que Netflix estrena el próximo viernes, 10 de julio, narra esos dos días que revolucionaron a la sociedad vasca. Hubo muchos hitos, pero el principal fue la movilización ciudadana sin precedentes rogando e incluso suplicando a los terroristas que no mataran al edil del PP. Los manifestantes no consiguieron salvar la vida del concejal, pero sí lograron que empezara a remitir el miedo en el que quienes apoyaban a ETA habían inmerso a los vascos que no respaldaban la violencia durante 40 años.
Jon Sistiaga y Juanjo López, directores del documental, se pasaron por la redacción de elDiario.es para explicar su trabajo, que cuenta con numerosos testimonios, desde los amigos de Miguel Ángel Blanco y su hermana hasta Aznar; el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja; y el ahora rey, Felipe VI, que en 1997, cuando aún era príncipe, se desplazó hasta Ermua para solidarizarse con el pueblo.










