El fin de semana del 4 de julio en Estados Unidos quedó completamente marcado por la celebración de la boda entre Taylor Swift y Travis Kelce, uno de los eventos más comentados del año en la industria del entretenimiento. La ceremonia, que tendría lugar en el Madison Square Garden de Nueva York, reúne a algunas de las figuras más influyentes del mundo de la música, la moda y el deporte.

Taylor Swift se casa con Travis Kelce

Tras meses de rumores y un fuerte hermetismo en torno a los preparativos, comenzaron a conocerse detalles de la ceremonia que ya es calificada por muchos como la boda del siglo. Entre ellos, un imponente operativo de seguridad, calles cerradas en Manhattan y la llegada de invitados de primer nivel que se dieron cita en la ciudad para ser parte de la celebración.

Un dress code de gala para una boda de alto perfil

Uno de los puntos que más atención generó fue el estricto código de vestimenta elegido por Taylor Swift y Travis Kelce. La invitación estableció un dress code “black tie”, uno de los más formales dentro de los eventos sociales, lo que implica que los hombres deben asistir con esmoquin clásico, camisa blanca y pajarita negra, mientras que las mujeres optan por vestidos largos de gala o diseños de alta costura.