NoticiaEl último gran sismo del país se presentó el 25 de enero de 1999 y su epicentro fue en Quindío. La reconstrucción de la región tardó varios años.Centro de Armenia. Foto: Laura Sepúlveda03.07.2026 16:47 Actualizado: 03.07.2026 16:47 03.07.2026 16:47 Actualizado: 03.07.2026 16:47
El sismo que impactó a Venezuela el pasado 24 de junio, volvió a poner la atención de la comunidad sobre cómo está la región y qué tan expuesta podría estar ante nuevos sismos de alta magnitud. Máxime cuando fue el Eje Cafetero el más afectado en el último gran terremoto de Colombia, en 1999.Pese a que en la región se han realizado varios estudios de probabilidades sísmicas, los expertos coinciden en que no se pueden predecir los sismos y que la mejor manera de mitigar el riesgo es la preparación y la prevención.Mónica Arcila, líder de Amenaza y Riesgo Sísmico del Servicio Geológico Colombiano (SGC), le explicó a EL TIEMPO que los sismos de grandes magnitudes son impredecibles. Si bien es cierto que se tienen algunos datos estadísticos de probabilidades según los hechos pasados, no se podría afirmar que en determinado tiempo se presentará un movimiento similar.Los viajeros buscan opciones de descanso y recreación. Foto:ISTOCK'''No podemos decir que no va a ocurrir un sismo, porque el país todos los días la Red Sismológica puede estar localizando un promedio de 80 sismos diarios, la mayoría de ellos pasan desapercibidos para la población y solo unos pocos nos los reportan como sentido. Es posible que los sismos que han ocurrido (en Venezuela) puedan contribuir a que se dispare más rápido un evento en otras zonas muy próximas, pero eso son condiciones muy particulares. Para que eso nos afecte aquí hacia el interior del país, es porque ya estaban dadas las condiciones para que ocurriera, dijo Arcila.Hace 27 años, el centro del país, específicamente el Eje Cafetero fue epicentro de un gran sismo, el más letal y devastador que ha tenido el país en los últimos tiempos. Una tragedia que dejó más de mil personas muertas, más de siete mil heridos, ciudades parcialmente destruidas y daños cuantificados en 2,7 billones de pesos de la época.Aunque han pasado casi tres décadas, los habitantes de la zona viven bajo la amenaza de los sismos, ya que la región central está asentada sobre varios ramales de fallas geológicas, y el terreno es considerado de alta amenaza sísmica, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano.Autopistas del Café. Foto:Laura SepúlvedaDe hecho, un reciente estudio de microzonificación sísmica elaborado por la Universidad del Quindío, y en el que participaron incluso expertos internacionales, determinó que el terremoto de 1999 fue originado por un movimiento de uno de los ramales de la falla de Ibagué.Por años, los habitantes de la región habían culpado a la falla Armenia del letal terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter, pero sólo ahora casi tres décadas después se pudo concluir lo que realmente generó el movimiento telúrico.“Siempre tuvimos la idea de que el terremoto de 1999 fue generado por un ramal de la falla Romeral, pero en esta investigación se concluyó que realmente fue un ramal de la falla Ibagué que no teníamos detectada”, dijo el ingeniero Uriel Orjuela, director administrativo del estudio de microzonificación y presidente de la Sociedad de Ingenieros del Quindío.Según explicó el ingeniero, el centro del país está en zona de alta amenaza sísmica, pero “el hecho de tener conocimiento detallado nos permite mejorar la planificación y prepararnos para cualquier evento sísmico, que va a ocurrir en el futuro, pero en la medida que tengamos mejor conocimiento del territorio y códigos propios nos va a ayudar a disminuir los riesgos”.El geólogo y miembro de la Academia Colombiana de Ciencias, Armando Espinosa Baquero, explicó que el país lleva 27 años de un silencio sísmico.“Llevamos 27 años sin un sismo grande en todo el país y las estadísticas que teníamos antes nos indicaban otra cosa. La gente está creyendo que lo que pasó en Venezuela solo puede pasar allá, pero aquí tenemos condiciones parecidas. En 1827 tuvimos un sismo grande- de 7.1 en la escala de Ritcher- fue en el Huila, pero causó graves daños en otras regiones y en Bogotá, a 300 kilómetros. Ese sismo no ha sido estudiado lo suficiente”, dijo el investigador.Centro de Pereira. Foto:Laura SepúlvedaEspinosa también mencionó que “hay que alertar un poco porque en Colombia también pueden pasar cosas como lo que sucedió en Venezuela. Entre más grande es el sismo, mayor es el periodo de recurrencia- o tiempo de retorno- Caracas ya había tenido un sismo parecido al de ahora, en 1812. Eso no quiere decir que vamos a tener un gran sismo en Colombia dentro de 2 o 3 años, pero algún día sí va a ocurrir”.Respecto a la probabilidad de nuevos sismos de grandes magnitudes, la experta Arcila recalcó que - como se menciona frecuentemente- son impredecibles. De acuerdo con ella, sí se tienen algunos datos estadísticos de probabilidades según los hechos pasados, pero estos no podrían afirmar que, definitivamente, en determinado tiempo se presentará un movimiento similar.“Lo que nosotros buscamos es identificar, en la zona de interés, de dónde podrían venir los sismos, qué características convergen en ese punto y demás, pero no necesariamente se da así porque cada lugar es diferente y se le aplican valores determinados. Es importante decir que para que un sismo nos afecte, no necesariamente el epicentro debe ser nuestra ciudad, como vimos en el caso de Venezuela, cuyo epicentro fue localizado más hacia el occidente, pero los daños estuvieron hacia Oriente”, mencionó.Laura Sepúlveda y Laura Usma Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









