El Tour de Francia despliega hoy sus alas por las calles de Barcelona con un Grand Départ histórico. Por primera vez la capital catalana será inicio de la ronda francesa, donde Tadej Pogacar, gran exponente y favorito, aspira a su quinto título que le uniría en el olimpo del ciclismo a Anquetil, Merxck, Hinault e Indurain. Barcelona, que ya recibió el Tour en 2013, lanzará la grande boucle después de la reciente visita del Papa León XIV y del estreno de la reforma de la Sagrada Família, elementos que unidos todos ellos hablan de la buena salud de la ciudad.Barcelona quiere continuar con emociones fuertes después de una espectacular presentación de equipos y para ello albergará dos finales de etapa en la montaña de Montjuïc, donde los líderes de la carrera se verán obligados a dar espectáculo desde el primer día. Una contrarreloj por equipos, en la que mandarán los tiempos de forma individual, y una etapa en línea con comienzo en Tarragona serán el punto de partida este año de la mejor carrera del mundo.La jornada que completa el Grand Départ dará comienzo en Granollers y se adentrará en los pirineos franceses para terminar en Les Angles. El recorrido catalán comprende 397,4 kilómetros, atraviesa 60 municipios de 12 comarcas y tres provincias, incluye 15 ascensiones y acumula más de 6.650 metros de desnivel positivo. La organización calcula una audiencia potencial de 3.000 millones de espectadores en más de 190 países, y un retorno económico aproximado de 120 millones de euros para Catalunya.Al contrario de lo que históricamente ha hecho la organización del Tour, este año no han diseñado el recorrido a imagen y semejanza del último campeón. Habitualmente han tratado de contentar a quien ganaba con más kilómetros de contrarreloj o más finales en alto dependiendo de las características del corredor en cuestión. Pero esta vez, el objetivo ha sido diseñar un Tour antiPogacar. O mejor dicho, un Tour que nadie pueda ganarlo demasiado pronto. Ni siquiera Tadej Pogacar.Barcelona albergará dos finales de etapa en la montaña de Montjuïc, donde los líderes de la carrera se verán obligados a dar espectáculo desde el primer díaLa dureza existe, pero llega tarde. Busca la organización mantener la emoción hasta el final, por eso las dos primeras semanas alternarán oportunidades para velocistas, etapas de media montaña y algún final exigente. Los esprinters tendrán 7 oportunidades para lucirse. Más de las habituales. La lista de guepardos es amplia, con el duelo estelar entre Merlier, Philipsen y Pedersen. Pero la competencia será terrible con Olav Kooij, De Lie o Girmay, entre otros.El recorrido repartirá el desgaste sin ocasiones para romper la carrera, algo que debería traducirse en una clasificación general muy ajustada hasta el segundo día de descanso. Ahí llegarán los verdaderos fuegos artificiales. La última semana arranca con la única contrarreloj individual, que puede provocar diferencias importantes, antes de las grandes etapas alpinas y dos finales consecutivos en Alpe d’Huez, que deben decidir el podio final del Tour.Nadie duda de la condición de favorito de Tadej Pogacar (Komenda, 27 años). En 16 días de competición en 2026 lleva 13 triunfos, y su objetivo es entrar en la lista de leyendas con el quinto maillot amarillo en París. Su gran rival y enemigo será el danés Jonas Vingegaard (Visma), ganador de la Vuelta 2025 y del reciente Giro. El nórdico, quien derrotó a Pogacar en los Tour de 2022 y 2023, asegura encontrarse al nivel de aquellos años una vez superadas las graves secuelas de la caída en la Itzulia de 2024.Al duelo Pogacar-Vingegaard quieren unirse Evenepoel, Seixas, Lipowitz, Del Toro y Juan Ayuso como alternativas. En cualquier caso, el tercer escalón del podio aparece más abierto que nunca. El ciclismo español no contará con Carlos Rodríguez (Ineos) ni con Mikel Landa (Soudal). Pero tendrá a Movistar y Caja Rural, invitado por la organización, como animadores de la carrera.Tras Pogacar y Vingegaard, el tercer escalón está más abierto que nunca, con Ayuso como candidato3.334 kilómetros de recorrido, con 54.540 metros de desnivel acumulado, 2 contrarrelojes, una individual y otra inicial por equipos, mucha montaña repartida en los 5 macizos franceses que incluyen 5 finales en alto y el Alpe D’Huez como juez definitivo. Y un corredor, Pogacar, que quiere tocar el cielo con las manos. Un Tour, sin duda, apasionante.Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Siguiendo al Espanyol desde 2020. En Twitter: @Roberto_roda
De Barcelona a París, Pogacar persigue el club de los 5 en el Tour más apasionante
La organización ha concentrado la dureza al final para que el esloveno no sentencie la carrera muy pronto











