Hernán Gil Flores, uno de los últimos supervivientes del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio, ha agradecido a uno de los rescatistas que logró sacarlo con vida de entre los escombros de un edificio en la ciudad costera de La Guaira, donde permaneció atrapado durante ocho días. En una conversación con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el Hospital de Clínicas Caracas, el vigilante recordó el apoyo que recibió durante el rescate y aseguró que un rescatista chileno, llamado Vicente, “me dio fortaleza”.Pero EL PAÍS pudo constatar a través de distintas fuentes que se trata de Víctor Torres Fuentes, un ingeniero de minas especializado en materiales peligrosos que conforma el equipo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, por sus siglas en inglés) de los Bomberos de Chile. Torres fue uno de los primeros rescatistas en llegar hasta Gil. Además de sus conocimientos y experiencia como voluntario de bomberos desde 2005, su menor estatura facilitó el acceso a los estrechos espacios entre los escombros, lo que resultó decisivo para extraer al venezolano, atrapado en el sótano del edificio. Él hacía un análisis de los daños generados por los terremotos en Venezuela en un video compartido hace unos días por el Ministerio de Defensa, a cargo de Fernando Barros, en sus redes sociales. “Es un escenario complejo dentro de Latinoamérica, lo que encontramos hoy día es un terremoto masivo, catastrófico, donde hay múltiples estruscturas colapsadas en forma de apilamiento; eso quiere decir varios niveles sobre el mismo edificio caen sobre sí mismos, generando espacios vitales, donde la gente está sepultada bajo las toneladas de escombros”, señaló el voluntario chileno. El rescate de Gil duró unas 72 horas y ha contado con la participación de equipos especializados de una decena de países como Venezuela, Costa Rica, El Salvador, México, Portugal y Estados; coordinados por el grupo de Búsqueda y Rescate Urbano de los Bomberos de Chile. Para muchos brigadistas, esta ha sido una de las operaciones más peligrosos que les ha tocado realizar debido a que Gil se encontraba en una caseta de hormigón localizada en un paso subterráneo al que le habían caído toneladas de escombros encima. El hombre, de 43 años, trabajaba como vigilante de un centro comercial Galerías Playa Grande en Catia La Mar, en el estado costero de La Guaira, que colapsó durante los seísmos de 7.2 y 7.5 ocurridos con una diferencia de casi 40 segundos en Venezuela el miércoles, 24 de junio. Su historia se ha convertido en una de las más emblemáticas de la tragedia: sobrevivió después de pasar ocho días atrapado bajo los escombros del edificio que se desplomó por el terremoto. Las autoriades venezolanas han contabilizado casi 2.300 personas muertas y 11.267 heridas desde que sucedió la catástrofe. En el balance del miércoles, Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y hermano de la mandataria de Venezuela, ha indicado que 6.461 personas han sido rescatadas y que, en total, hay 26.403 afectadas, incluyendo a quienes han perdido su vivienda o esta ha quedado con serios daños. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (ONU) estima que existen unos 50.000 de desaparecidos tras el doble terremoto. Exequiel Gallardo, oficial de enlace del equipo USAR de Bomberos de Chile, dijo a Chilevisión que el colapso del edificio donde estaba Hernán Gil produjo un efecto parecido al de un reloj de arena, donde todo el material particulado descendía hacia la zona donde ellos trabajaban y se encontrada atrapado el venezolano. En un video compartido por los Bomberos de Chile, en su cuenta de Instagram, muestran a Gil atrapado entre los escombros. “Está pasando el rato”, dice una rescatistas al ser consultada por otro miembro de su equipo sobre lo que hacía el venezolano. El hombre trataba de protegerse de las partículas que se desprendían de los escombros con unos lentes antiparras y una mascarilla. Cuando fue sacado, tenía un ojo rojo.Güntehr Gil, hermano de Hernán en Chile, relató que tenía esperanza de que saliera vivo de aquel derrumbe: “Hay que tratar de orar y pedirle a Dios por mi hermano. La desesperación del día a día no sé explicarla con palabras”, indicó en una entrevista que dio a Chilevisión antes del rescate. Se espera que el retorno de los brigadistas a Chile se realice este fin de semana. El presidente José Antonio Kast reconoció la labor realizada por los socorristas. “Nos alegramos de lo que ocurrió con nuestros rescatistas en Venezuela, que dieron un ejemplo de capacidad y de entrega, de puro corazón entregado a rescatar aquellas personas que sufrieron la desgracia del terremoto”, dijo este viernes desde el Palacio de La Moneda, luego de recibir a jóvenes aspirantes a bomberos de Punta Arenas, en la región de Magallanes, al extremo sur del país.