El cabello fino suele presentar un reto habitual, conseguir volumen sin que la cabellera pierda cuerpo pocas horas después del lavado. En muchos casos, además, este tipo de cabello también tiende a engrasarse con mayor facilidad, por lo que la elección de los productos adecuados resulta fundamental.La dermatóloga y especialista en tricología María Rogel explica que uno de los errores más frecuentes consiste en utilizar productos demasiado nutritivos. "El cabello fino en muchas ocasiones es también un cabello graso. En estos casos debemos evitar champús muy hidratantes o cremosos. Sin embargo, champús suaves que den volumen junto a los lavados frecuentes son una buena opción. El producto debe ser ligero, y nada denso", señala la experta.El cabello fino puede lavarse con frecuenciaExiste la creencia de que lavar el pelo todos los días puede dañarlo, pero Rogel aclara que esto no siempre es cierto. Si el cuero cabelludo produce mucha grasa, el lavado frecuente puede ser incluso beneficioso."Con un champú suave, con un pH entre 5,5 y 6,5 —parecido al de la piel— es totalmente seguro y recomendable si tenemos cabello graso", afirma.Aun así, recomienda espaciar los lavados cuando sea posible. "Si puedes esperar un día entre lavados, hazlo. Es también recomendable el uso de un champú clarificante una vez a la semana que ayude a retirar el resto de los productos y el exceso de sebo".Cuál es la forma correcta de lavar el cabelloAntes de comenzar el lavado, la especialista española aconseja desenredar bien el cabello para evitar roturas y facilitar el proceso. Incluso puede aplicarse previamente un aceite específico o aceite de coco de medios a puntas para nutrir la fibra capilar.Durante el lavado, el verdadero protagonista debe ser el cuero cabelludo. Rogel insiste en dedicar tiempo al masaje porque es ahí donde se acumula la mayor parte de la grasa."No todo el mundo dedica el tiempo suficiente a hacerlo y es importante porque es donde se acumula la mayor parte de la grasa. El masaje no solo te ayudará a limpiar el cuero cabelludo, también estimulará su flujo sanguíneo (lo que incluso puede favorecer el engrosamiento del pelo). Realiza el masaje durante al menos tres minutos, insistiendo en zonas como la coronilla, la nuca y detrás de las orejas; si lo haces podrás saltarte la parte de 'repetir' el champú", explica.La especialista recuerda que no es necesario frotar todo el largo del cabello, ya que la espuma que cae durante el aclarado resulta suficiente para limpiar la fibra.El acondicionador también es importanteAunque muchas personas con cabello fino evitan el acondicionador por miedo a perder volumen, Rogel recomienda utilizarlo correctamente."El pelo fino es propenso a los nudos y los enredos, por eso es esencial usar acondicionador. El truco está en aplicarlo solo en la mitad inferior del cabello, de medios a puntas, y prescindir de las raíces. El acondicionador cerca del cuero cabelludo puede resultar contraproducente si tu pelo es propenso a la grasa".Después del lavado, aconseja aclarar abundantemente con agua tibia para eliminar cualquier resto de producto que pueda apelmazar el cabello.Cómo secar el pelo para ganar volumenUna vez fuera de la ducha, el uso de productos ligeros específicos para aportar volumen puede ayudar a conseguir una melena con más cuerpo. La especialista también recomienda aplicar siempre un protector térmico antes del secador y desenredar el cabello comenzando por las puntas para evitar roturas.A la hora del secado, inclinar la cabeza hacia abajo permite levantar las raíces y potenciar el volumen de forma natural.Finalmente, Rogel recuerda que el corte también influye en el aspecto del cabello fino. Las medias melenas y los cortes con movimiento suelen ofrecer una mayor sensación de densidad, por lo que ponerse en manos de un estilista puede marcar una diferencia importante para conseguir un resultado más voluminoso.