Jonathan Andic ha recibido este viernes un balón de oxígeno con la declaración como testigos de sus dos hermanas, Judith y Sarah, ante la jueza de Martorell (Barcelona) que investiga la muerte de su padre, el fundador de Mango Isak Andic, a los 71 años. Como ya hicieron ante los Mossos d’Esquadra, las hermanas han defendido la inocencia de su hermano y han detallado que estaban al corriente, lo mismo que Jonathan, de las intenciones de su padre de crear una fundación benéfica. Han anunciado, además, que retoman el proyecto con el que su padre quiso dejar una huella al mundo y que no pudo completar.La investigación del caso Andic trata de aclarar si Isak Andic cayó o fue empujado durante una excursión a la montaña de Montserrat, el 14 de diciembre de 2024, en la que estaba a solas con su hijo Jonathan. No hay pruebas directas de lo ocurrido ese mediodía en el Camí de les Feixades, y la investigación por un delito de homicidio contra Jonathan se basa en indicios. Uno de ellos, según la jueza, es la existencia de un posible móvil económico vinculado a la creación de esa fundación, con la que Isak Andic pretendía dejar un legado universal más allá del imperio de la moda que había sabido levantar desde Barcelona.La mujer que fue pareja sentimental de Isak Andic durante sus seis últimos años de vida, Estefanía Knuth, dejó en mal lugar a Jonathan en su declaración como testigo del martes. Knuth explicó que el empresario preparaba un cambio de testamento que contemplaba la creación de la fundación, lo que según su versión iba a despojar a los hijos de buena parte del patrimonio. El último testamento firmado por Isak Andic, en el verano de 2023, establecía un reparto equitativo de la propiedad de Mango entre los tres hijos, como finalmente ocurrió.La declaración de las hermanas, que han llegado y se han marchado juntas, acompañadas por los mismos abogados que defienden a su hermano Jonathan, ha ido en dirección contraria a la de Knuth. Según han explicado fuentes conocedoras de las declaraciones, Judith y Sarah han explicado que estaban al corriente del reparto del patrimonio y que su padre actualizaba más o menos una vez al año su testamento. Si algún hijo recibía “donaciones”, las cantidades se compensaban, han detallado. Judith, la mediana, y Sarah, la menor, han explicado que estaban involucradas y de acuerdo con la gestión del patrimonio de su padre. Tal como avanzó este diario, Isak Andic había expresado a las personas de su confianza su intención de constituir una fundación benéfica, al estilo de las creadas por otras familias de la burguesía catalana. Su intención era agrupar la acción social que ya desarrollaba Mango e ir más allá para ayudar a emprendedores y dejar un legado al mundo. Según explicaron a este diario algunas fuentes, su intención inicial pasaba por dejar las acciones de la compañía en manos de esa fundación, una hipótesis que según la defensa es falsa y que, en todo caso, no acabó contemplándose en el desarrollo de ideas por parte de los asesores del empresario. Las hermanas han explicado que estaba prevista una dotación anual para la fundación y han avanzado que ellos mismos van a constituirla en el futuro, con el nombre de Isak Andic, para cumplir con la última voluntad que su padre había expresado pero no había podido ejecutar.Estefanía Knuth también declaró que Isak quería ver fuera de Mango a su hijo el 1 de enero de 2025, es decir apenas dos semanas después de la muerte en Montserrat. La defensa replica que la salida de Jonathan de las responsabilidades ejecutivas en Mango se llevaba preparando desde hacía más de un año y con la aquiescencia de Jonathan. Así lo han corroborado también las hermanas, quienes han explicado que su hermano mayor quería quedarse únicamente como consejero y dedicarse a “proyectos propios”.La visita al psiquiatraAdemás de las hermanas, este viernes ha declarado un psiquiatra que visitó en una ocasión a Isak y a Jonathan. Ambos se habían puesto en manos de una psicoterapeuta, Julia L. para abordar sus conflictos, en especial los de naturaleza económica, ya que Jonathan quería que su padre le entregara algo así como una “herencia en vida” para abordar sus proyectos empresariales. El primogénito le pidió unos 40 millones, idea que fue respaldada por la psicoterapeuta. Debido a las resistencias de Isak Andic, la mujer amenazó con dejar la terapia y pidió a un prestigioso psiquiatra de Barcelona, Antoni Bulbena, que examinara el caso.En su declaración, de más de una hora, el psiquiatra ha explicado que no compartía esa idea de la “herencia en vida” y ha contado que padre e hijo acudieron a la visita con la intención de superar sus conflictos. A diferencia de lo que ocurrió con la terapeuta, que no está colegiada, la jueza ha eximido al psiquiatra de contar esa sesión con sus clientes, que es confidencial, por secreto profesional. Según han detallado fuentes conocedoras de aquella visita, el psiquiatra atendió a ambos juntos y después por separado. Tras la declaración, el profesional ha entregado una copia de un mensaje de audio que, tiempo después, le remitió Isak Andic, en el que le agradecía la sesión pero le anunciaba que no iban a someterse a más en el futuro porque seguirían con la terapia tutelada por Julia L.Tras las declaraciones, el equipo de defensa de los Andic ha emitido un comunicado en el que detallan que Judith y Sarah “han colaborado desde el inicio del proceso en todo lo que se les ha requerido”. Las dos hermanas, agrega el texto, lamentan no haber tenido “el necesario espacio de sosiego para procesar el duelo por la dolorosa muerte de su padre” y expresan “su absoluta convicción de que la verdad acabará prevaleciendo respecto a la inocencia de su hermano Jonathan”.
Las hermanas de Jonathan Andic defienden su inocencia y aseguran que retomarán la idea de su padre de crear una fundación
Judith y Sarah Andic defienden a su hermano, investigado por homicidio, y aseguran que quería abandonar Mango para dedicarse a sus proyectos










