Mientras cientos de rescatistas recorrían las estructuras colapsadas por el doble terremoto que sacudió a Venezuela, una perrita de búsqueda marcó el punto que cambiaría el rumbo de una de las operaciones más complejas pero también esperanzadoras de la emergencia.

Se trata de Halley, integrante del Equipo USAR de la Cruz Roja Mexicana, cuyo olfato permitió localizar con vida a Hernán Gil, un venezolano que permaneció atrapado durante más de 180 horas bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, en el estado La Guaira.

De acuerdo con un comunicado oficial de la Cruz Roja Mexicana, Halley y su manejador, Gonzalo Granados, fueron los primeros en identificar señales de vida en el quinto y último escenario asignado al equipo mexicano.

Hasta ese momento, las inspecciones realizadas en otros cuatro puntos habían confirmado únicamente la presencia de personas fallecidas.

Siguiendo los protocolos internacionales del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate (INSARAG), el binomio canino inspeccionó el área hasta detenerse en un punto específico entre toneladas de concreto y acero retorcido.