El Monte Erebus, en la isla Ross, Antártida, expulsa diariamente diminutos cristales de oro puro a la atmósfera polar (Unión Europea, imágenes del satélite Copernicus Sentinel-2)En la Antártida, el hielo no es lo único que cae del cielo. En la isla Ross, a más de mil kilómetros del Polo Sur, el Monte Erebus arroja a diario microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera polar. Este fenómeno, documentado por científicos, convierte al volcán más austral del mundo en un laboratorio natural para entender las entrañas de la Tierra y los secretos de los metales preciosos.El Monte Erebus no solo destaca por su lago de lava incandescente y su ubicación extrema en el corazón de la Antártida. La actividad volcánica expulsa cerca de 80 gramos de oro microscópico cada día, que puede viajar más de 1.000 kilómetros gracias a los vientos polares. Los expertos califican este hallazgo como único: “Hasta la fecha, es el único volcán del mundo conocido por expulsar partículas cristalinas de oro elemental”, explicaron los autores del estudio citado por el medio.PUBLICIDADLa primera vez que los científicos detectaron este fenómeno fue en 1991, cuando un equipo liderado por la geoquímica Kimberly Meeker del New Mexico Institute of Mining and Technology analizó muestras de nieve y gases volcánicos. En los tres conjuntos de muestras, encontraron partículas de oro puro a escala micrométrica. El tamaño de estos cristales suele ser menor a 20 micrómetros, lo que los hace invisibles a simple vista pero identificables bajo un microscopio.Científicos documentaron que este volcán es el único en el mundo conocido por emitir partículas cristalinas de oro elemental (Captura de video)El oro no es el único metal que sale de las entrañas del Monte Erebus: los análisis también detectaron trazas de plata y cobre en los gases volcánicos. El secreto está en la composición geoquímica del magma, que es rica en elementos alcalinos y poco común respecto a otros volcanes. Esta particularidad favorece la presencia de metales preciosos en las emisiones, sobre todo durante las explosiones estrombolianas, un tipo de erupción moderada que lanza materiales sólidos y gases a grandes alturas.PUBLICIDADEl proceso se desencadena cuando los vapores volcánicos, cargados de minerales, entran en contacto con el aire extremadamente frío de la Antártida. Al enfriarse, los metales se condensan y forman diminutos cristales sólidos que son arrastrados por los intensos vientos. Es decir, el oro se transporta en el gas volcánico y termina cristalizando cuando las condiciones atmosféricas lo permiten. Así lo explicó el equipo de Meeker en su publicación en la revista Geophysical Research Letters: “Un modelo plantea que el oro es transportado fuera de la lava en compuestos volátiles que contienen cloro. A medida que los gases se enfrían, el oro cristaliza antes de depositarse finalmente sobre el hielo antártico”.PUBLICIDADEl fenómeno fue detectado por primera vez en 1991 por un equipo liderado por la geoquímica Kimberly Meeker (Captura de video)Aunque otros volcanes del mundo, como Kīlauea en Hawái o Etna en Italia, también emiten pequeñas cantidades de oro, ninguno produce cristales geométricos perfectamente formados como los del Monte Erebus. El propio estudio señala que la cantidad diaria de oro emitida por Erebus es inferior a la de estos otros volcanes, pero lo que lo distingue es la forma en la que el oro se libera del magma.Los investigadores sugieren dos posibles explicaciones. Una hipótesis sostiene que el oro se libera en compuestos de cloro y cristaliza al enfriarse el gas. Otra teoría, impulsada por el vulcanólogo Philip Kyle del mismo instituto, sostiene que el oro se forma primero en una costra sobre el lago de lava y luego es levantado por los gases. PUBLICIDADLos gases volcánicos de Erebus también contienen trazas de plata y cobre, además de oro (Meeker et al., Geophys. Res. Lett. , 1991)El Monte Erebus se mantiene como un objeto de fascinación para la comunidad científica internacional. Su lago de lava permanente y la dispersión de oro en la atmósfera lo convierten en un sitio idóneo para estudiar la dinámica volcánica y los ciclos de metales en la Tierra. Los hallazgos en la Antártida no solo amplían el conocimiento sobre la formación de minerales preciosos, sino que también abren nuevas preguntas sobre los procesos internos de nuestro planeta. Han pasado más de 30 años desde el descubrimiento y, sin embargo, todavía no hay una respuesta concreta.PUBLICIDAD
La historia del Monte Erebus, el volcán que esparce cristales de oro en la Antártida
Ubicado en la isla Ross, emite diariamente microscopios cristales de oro puro que terminan flotando en la atmósfera antártica. Especialistas analizan la composición única y las razones químicas detrás de este fenómeno







