El Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid ha dictado una orden de detención contra el agitador ultra Vito Quiles porque no responde a las citaciones. Dada la gravedad del asunto, su defensa se personó este jueves pasado en los juzgados de Plaza de Castilla para explicar que, a su cliente, nunca le llegó ninguna citación y que, dado que se había enterado por los medios, solicitaba la comparecencia voluntaria y que se retirara la orden de búsqueda. Pero los esfuerzos, según las fuentes jurídicas consultadas, fueron infructuosos y el asunto acabó, como todo lo que rodea al 'comunicador', en 'circo'.
Fuentes jurídicas consultadas por elDiario.es explican que Quiles tiene un procedimiento abierto por una querella, y que dado que se le había llamado repetidas veces y no acudía, generó molestias en el devenir adecuado del procedimiento. “Ir a un juzgado no es como ir al Mercadona”, explican para añadir que con la orden de detención lo que se pretende es que efectivamente acuda a la comparecencia ante el juzgado en el que está citado como querellado. En este sentido, estas mismas fuentes detallan que si al letrado de Quiles no se le aceptó el jueves la petición de comparecencia voluntaria fue porque el juzgado estaba de guardia, es decir, la magistrada estuvo todo el día tomando declaraciones a detenidos en calabozos y, por tanto, no podía tramitar asuntos ordinarios de manera habitual.










