En el marco de la preparación de la selección argentina para enfrentarse a Cabo Verde en el Mundial 2026 por los 16avos de final, la aparición de chalecos refrigerantes y la implementación de pausas de hidratación durante los encuentros despertaron interrogantes sobre su real utilidad fisiológica.
El deportólogo Jorge Franchella, analizó en comunicación con LN+ estos mecanismos y advirtió sobre la gestión del esfuerzo físico en condiciones de altas temperaturas. “Cuando perdemos agua por transpiración, cuando perdemos un litro de agua, no la percibimos y no tenemos sed todavía.
Por eso a los chicos hay que avisarles y que tomen ellos sin que ellos sientan esa sensación de sed”, señaló al explicar la lógica detrás de los cortes obligatorios en el campo de juego.
El médico aclaró que, aunque son necesarias en jornadas de calor extremo, su implementación requiere cuidados específicos para evitar lesiones musculares: “Esa pausa en días calurosos, cuando la persona perdió mucho calor, es adecuada porque decimos a veces que cada 15 minutos o 20 minutos, alguien que está jugando al tenis en un country, recupere un poco de ese líquido sin haber sentido la sed correspondiente como alerta. “Cuando se instituye así, realmente está bien.










