Las condiciones favorables a la formación de un episodio del Niño ya se han desarrollado plenamente en el Pacífico tropical, y se prevé su rápida intensificación los próximos meses. Esta situación aumentará la probabilidad de que se produzcan olas de calor, sequías, lluvias torrenciales y otros fenómenos climáticos extremos en muchas partes del mundo. Así lo indica la Organización Mundial Meteorológica (OMM).El Niño es un fenómeno climático natural que impacta en diversas regiones del planeta y que se produce cuando las aguas en la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental (especialmente frente a las costas de Perú y Ecuador) se calientan más de lo normal durante varios meses, lo que comporta el calentamiento mundial causado por el hombre aumente unas décimas.Ante esta situación, la OMM y las demás organizaciones meteorológicas están reforzando la coordinación, los servicios de información climática y el apoyo a la alerta temprana para ayudar a los gobiernos, a las agencias humanitarias y otros que pueden resultar afectados.Calentamiento en el Pacífico ecuatorial y anomalías en el mar de más de 2 °CLa OMM pronostica que esta rápida evolución dará lugar a un fuerte episodio del Niño durante el período de julio a septiembre de 2026. Los principales centros mundiales de predicción meteorológica pronostican un calentamiento significativo en el Pacífico ecuatorial central y oriental, con anomalías en la superficie del mar que rebasarán los 2°C en regiones de monitorización clave.Los diversos modelos de previsión muestran un alto grado de coincidencia en este pronóstico. Se prevé que El Niño continúe intensificándose durante el otoño del hemisferio norte y que su influencia se extienda a numerosas regiones del planeta. Laa cuenca del Atlántico ecuatorial se mantendrá, en general, más cálida que la media.Lee tambiénYa se pronosticó el 2 de junioEsta nueva actualización de la OMM completa la que ya se lanzó el 2 de junio y ofrece una evaluación más amplia con nuevos datos de las condiciones climáticas estacionales.El Niño y La Niña son las fases opuestas de El Niño–Oscilación del Sur (ENOS); uno de los factores de variabilidad climática interanual más poderosos. Son patrones climáticos que ocurren de forma natural y que se caracterizan por elevar las temperaturas de la superficie marina hasta superiores a la media en las zonas central y oriental del océano Pacífico ecuatorial.Mapa explicativo del NiñoLVLos efectos varían dependiendo de su intensidad, duración y la época del año en la que se desarrollaEl Niño suele producirse de cada dos a siete años y dura generalmente entre nueve y doce meses. A menudo comienza a desarrollarse entre marzo y junio, alcanza su intensidad entre noviembre y febrero y ejerce su mayor impacto en las temperaturas globales del año siguiente.Los efectos de cada episodio de El Niño varían dependiendo de su intensidad, duración, época del año en la que se desarrolla, y en cómo interactúa con otras variables climáticas. No todas las regiones del mundo se ven afectadas y, aún dentro de la misma región, los impactos pueden variar. Incluso en condiciones neutras del ENOS, pueden producirse fenómenos meteorológicos extremos.La OMM clasifica los episodios del ENOS como débiles, moderados, fuertes o muy fuertes. El término super El Niño no forma parte del sistema de clasificación operativa de la OMM y no se utiliza en los productos oficiales de la Organización.Lee tambiénTemperaturas: pronósticos por zonasLa OMM pronóstica altas probabilidades de que las temperaturas sean superiores a la media en la mayoría de las zonas continentales fuera de las regiones polares.Sobre los océanos, el Pacífico ecuatorial muestra un patrón claramente definido de un episodio de El Niño que se está intensificando rápidamente:Por su parte, en el Pacífico ecuatorial la probabilidad de que las temperaturas de la superficie del mar se sitúen por encima de lo normal es de más de un 80 %. También se prevén temperaturas por encima de lo normal en el océano Índico y el Atlántico tropical. Por el contrario, en todo el Atlántico Norte se prevé un patrón persistente en forma de herradura con probabilidades de temperaturas por debajo de lo normal o cercanas a lo normal.Anomalía de temperatura superficial del Pacífico durante el histórico episodio de El Niño de 1997-98, uno de los más intensos registrados y con impactos climáticos a escala global.NASA/SpaceweatherPerspectivas de precipitaciónSe prevé una mayor probabilidad de lluvias por encima de lo normal en todo el Pacífico ecuatorial central y oriental, mientras que en partes del océano Índico tropical, el subcontinente indio y gran parte de Australia es más probable que las precipitaciones sean inferiores a lo normal.En África ecuatorial, las señales probabilísticas muestran un marcado contraste entre el este y el oeste. Se prevé que las lluvias en las zonas continentales que bordean el norte del golfo de Guinea sean superiores a lo normal, mientras que en la región del Cuerno de África se pronostican lluvias por debajo de lo normal.También se prevén lluvias por debajo de lo normal en partes de América Central, el Caribe y el noroeste de América del Sur. Por el contrario, en partes del suroeste de los Estados Unidos es más probable que las precipitaciones superen los valores normales.En Europa, las predicciones arrojan un contraste entre el norte y el sur, con mayores probabilidades de precipitaciones por encima de lo normal en el sur y por debajo de lo normal en el norte. No obstante, el nivel de confianza en las predicciones para Europa sigue siendo inferior al de muchas otras regiones.Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es