Javier Rodrigo |

Pamplona (EFE).- Hace más de cien años, un joven Ernest Hemingway llegó a Pamplona como reportero del Toronto Star y encontró en los Sanfermines un material literario que acabaría desbordando el papel. Aquel viaje de 1923 fue el inicio de un idilio que cristalizó tres años después en la novela ‘The sun also rises’, traducida al castellano como ‘Fiesta’.

Fue la primera novela que publicó el que en 1954 acabó siendo Premio Nobel de Literatura. Desde entonces, la obra quedó unida de forma inseparable al nombre de Pamplona y a la proyección internacional de sus fiestas.

En la imagen, escultura del escritor en la sala El rincón de Hemingway del Café Iruña de Pamplona. EFE/Villar López

Un hombre sediento de aventura