La Agencia Tributaria está sufriendo una de las crisis más graves de toda su existencia. Varias fuentes de dentro del organismo que peinan canas aseguran que nunca habían visto algo así. La dimisión de la cúpula de la Agencia Tributaria, incluyendo a la directora general, Soledad Fernández, y a los directores de las áreas de Inspección y Recaudación, ha revelado una crisis interna dentro del organismo, sometido a una gran presión política. Diversas fuentes de la Agencia Tributaria explican que el desencadenante verdadero de la situación que se vive es la decisión del Gobierno de fragmentar el organismo para ceder a la Agencia Tributaria Catalana una parte de sus competencias. Los acontecimientos se precipitaron a partir del lunes. Ese día, el secretario de Estado de Hacienda y también exdirector general de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, se reunió en Barcelona con la consellera de Economía de Cataluña, Alicia Romero, para cerrar los últimos flecos de la propuesta de financiación autonómica. La reforma que está impulsando el Gobierno no solo modifica el reparto de los recursos entre las comunidades autónomas y el Estado, sino que también contempla la cesión de competencias de recaudación a Cataluña. Para una buena parte del personal de la Agencia Tributaria, se trata del mayor riesgo de ruptura del organismo de toda su historia. En toda la democracia, la AEAT nunca había vivido la amenaza de perder una parte significativa de sus competencias. Esto ha generado una gran preocupación dentro del organismo y el surgimiento de un sentimiento de corporativismo y compañerismo entre los funcionarios. TE PUEDE INTERESAR "En los últimos días estaban circulando rumores de una posible salida de la directora y de otros altos cargos de la institución", explican fuentes no oficiales de la Agencia Tributaria. Además, añaden que "daba la sensación de que la directora no estaba cómoda con toda la presión por la ruptura de la Agencia Tributaria". En un primer momento, surgió la polémica de que su dimisión estaba vinculada a la investigación de las joyas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sin embargo, una fuente de la AEAT que prefiere mantener el anonimato desmiente este extremo. "Este no es el problema, porque la Agencia Tributaria no tenía otra opción que personarse en la causa". De hecho, pese a la salida de la directora, la Abogacía del Estado se ha personado en el juicio. TE PUEDE INTERESAR Como ocurre en muchos organismos públicos, en la Agencia Tributaria existe un gran corporativismo entre sus trabajadores. Y esto les lleva a hacer una defensa cerrada de su integridad e independencia. Y la ya exdirectora general ha tenido una larga carrera dentro de la Agencia Tributaria. "Da la sensación de que no ha querido pasar a la historia por haber ejecutado la ruptura de la Agencia Tributaria", explica otra fuente. "Da una sensación de estampida antes de que caiga el Gobierno para no asociar su nombre a lo que está por venir". La sucesión Oficialmente, la Agencia Tributaria explica que las salidas estaban pactadas previamente. Sin embargo, en la plantilla hay una sensación de que todo se ha precipitado desde la reunión del secretario de Estado con el Govern catalán del lunes. En su opinión, si la salida realmente hubiera estado prevista con tiempo, el Ministerio de Hacienda habría tenido lista la designación del sucesor al frente de la Agencia Tributaria en ese mismo momento. TE PUEDE INTERESAR "La directora ni siquiera comunicó su salida al personal de la Agencia Tributaria", explica esta misma fuente. Lo normal en un caso de salida amistosa y pactada es que hubiese hecho algún tipo de comunicación a la plantilla, con un agradecimiento por los esfuerzos de todo el personal. Desde la Asociación de Inspectores de Hacienda (IHE) hacen una defensa de la ya exdirectora. "La directora de la Agencia es una gran profesional", señala Ana de la Herrán, presidenta de la asociación. Ella también considera que la decisión del Gobierno de activar en julio la ruptura de la AEAT ha sido "un punto de inflexión importante" para su salida. El temor ahora dentro de la Agencia Tributaria es que el Ministerio de Hacienda coloque a un perfil muy político a dirigir el organismo. "Estamos en una deriva muy delicada porque están colocando en puestos de alta responsabilidad a personas sin capacidad, prestigio ni excelencia", lamenta la presidenta de la asociación de inspectores. El único mérito que ahora vale es no poner reparos ante lo que pida el Gobierno. TE PUEDE INTERESAR La sensación dentro del organismo es que el próximo director general va a tener que elegir entre defender la integridad plantando cara al Gobierno o aceptar la cesión de competencias y "pasar a la historia por haber roto la Agencia". El Gobierno pretende acelerar la tramitación de la reforma de la financiación autonómica, que contiene la cesión a Cataluña de parte de las competencias de la Agencia Tributaria. Para ello, prevé llevar la propuesta al Consejo de Política Fiscal y Financiera en las próximas semanas —no será en la reunión del próximo lunes— y posteriormente aprobarla en un Consejo de Ministros para que entre en el Congreso a la vuelta del verano. "No hay un precedente en el que haya este número de salidas" "Hemos solicitado una reunión con el ministro de Hacienda [Arcadi España], pero todavía no nos ha contestado", señala De la Herrán. Todo apunta a que el nombramiento del nuevo director de la Agencia se producirá antes de que el ministro se reúna con la plantilla. "Nosotros pedimos blindar los altos cargos de la Agencia: que sea un funcionario de nivel A1 y que esté respaldado por el Parlamento, con un mandato que supere el periodo de una legislatura". Hoy por hoy, las expectativas de que el Ministerio elija a un técnico profesional e independiente son escasas. El temor es que los próximos meses vayan a ser muy convulsos dentro del organismo. Todo ello agravado por la crisis de corrupción que vive el país y que involucra también a la Agencia Tributaria. La Agencia Tributaria está sufriendo una de las crisis más graves de toda su existencia. Varias fuentes de dentro del organismo que peinan canas aseguran que nunca habían visto algo así. La dimisión de la cúpula de la Agencia Tributaria, incluyendo a la directora general, Soledad Fernández, y a los directores de las áreas de Inspección y Recaudación, ha revelado una crisis interna dentro del organismo, sometido a una gran presión política.
Las cesiones a Cataluña incendian el polvorín de la Agencia Tributaria: "La deriva es muy delicada"
La dimisión de la cúpula desvela la tensión interna que se vive en el organismo por la presión política para fragmentar la AEAT y ceder una parte de sus competencias a Cataluña











