En una funeraria del norte de Quito, en el sector de Cotocollao, se levantó una carpilla ardiente para dar el último adiós de la docente Adriana Sáenz este jueves, 2 de julio. Amigos, familiares y estudiantes vestidos de negro se acercaban al féretro donde reposaba el cuerpo sin vida de la mujer. El dolor desgarrador que muchos sentían, entre ellos sus padres, invadía la sala y a pesar de los rayos del sol que entraban por los ventanales, la tristeza envolvía a los asistentes.PublicidadSu hermano solo pidió que dejaran descansar en paz a Adriana. No obstante, una allegada que abandonaba la sala describió en breves rasgos sus sentimientos.“Era una mujer maravillosa, tuve la oportunidad de ser su amiga, de compartir momentos e historias. Jamás nos olvidaremos de la paz que transmitía, tanto en su vida personal como en la laboral”, mencionó la ciudadana.Simularon entregarle unas rosas: cámara registró la actuación de dos implicados en el crimen de docente en el norte de QuitoVarios arreglos florales acompañaron el ataúd color café. Intensos faroles anclados al piso y la imagen de un Jesucristo crucificado terminaron por formar el púlpito donde yacía Adriana; y sus allegados se acercaban para tocar el vidrio, sin llegar a ella.PublicidadPublicidad“Hoy no tengo más palabras. Solo pido a las autoridades que esclarezcan el caso, que de verdad podamos tener justicia y aunque ya no la veremos, que ella sepa en el cielo que su caso se resolvió y quien le causó esto esté pagando por lo hecho”, apuntó la amiga de la docente.Su padre también clamó por justicia. Pidió que la muerte de su hija no quede en la impunidad y sea Dios quien les permita llegar hasta los autores de este hecho, debido a que apagaron la vida de una mujer que tenía muchos sueños y anhelos.Avances en la investigación del sicariatoActualmente el caso se mantiene en investigación. La Policía Judicial se encuentra recabando indicios e interrogando a los familiares para llegar a conocer las causas que motivaron el sicariato.Cuatro menores aislados por supuesta extorsión en un colegio del sur de QuitoLo que se conoce es que Adriana Sáenz era docente de la Unidad Educativa Manuel Abad, se graduó de la Facultad de Cultura Física de la Universidad Central del Ecuador y murió a la edad de 35 años.Un amigo del trabajo presenció todo el hecho, debido a que se subió al carro blanco donde pretendían movilizarse hacia la entidad educativa. (I)
‘Jamás nos olvidaremos de la paz que transmitía’: despiden a la docente Adriana Sáenz, quien fue asesinada en Quito
Amigos, familia y estudiantes llegaron hasta una funeraria en el norte de Quito para despedir a Adriana Sáenz.













