Más de tres mil personas fueron evacuadas en el sur de Francia, entre Santa Maria y Canet de Rosselló, por un gran fuego que ardía ayer y que ya había arrasado 900 hectáreas, según informa el ayuntamiento de Canet. Las llamas avanzaron sin control, avivadas por los fuertes vientos y la extrema sequedad ambiental, y se propagaron hasta el puerto de la población, donde ardieron varias embarcaciones. El humo podía verse desde varios kilómetros de distancia y obligó a anular vuelos que enlazan Perpiñán con Bruselas, Londres y París.Según la prefectura de los Pirineos Orientales, el fuego se inició poco antes de las dos de la tarde en un camping en Santa Maria. La mayoría de desalojados son veraneantes de tres campings y fueron trasladados a tres edificios municipales.La fuerte tramontana que soplaba en la zona y que llegó a 180 kilómetros por hora, hizo que el fuego atravesara el río Tet y se expandiera hasta los campings Le Brasilia y Le Marina, que quedaron gravemente dañados. También quedó afectada la carretera RD-81 entre Canet de Rosselló y Sant Llorenç de la Salanca.Lee tambiénMás de 800 bomberos con 35 vehículos terrestres, cuatro aviones cisterna Canadair, dos helicópteros cisterna y un avión Dash trabajaron intentando apagar el incendio. La gendarmería también estaba en la zona para ayudar a realizar evacuaciones y controlar la zona afectada. El fuego siguió avanzando en dirección sureste hacia la zona portuaria, que también fue desalojada, y el prefecto de los Pirineos Orientales pidió a la población que no se aproximara a la zona.Este es el mayor de los tres incendios contra los que lucharon los bomberos ayer. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, dijo que los otros dos más graves se declararon en el extremo oeste de la ciudad portuaria mediterránea de Marsella. En total, ya se había calcinado un área total de 1.210 hectáreas. Los servicios de emergencia informaron de la situación al primer ministro Sébastien Lecornu, quien se desplazó a la sede interministerial de la Zona de Defensa y Seguridad del Sur en Marsella para supervisar personalmente un gabinete de crisis.El humo podía verse desde varios kilómetros y obligó a anular vuelos que salían de Perpiñán“Sequía excepcional y condiciones meteorológicas particularmente desfavorables por el viento: se prevé que este jueves (por ayer) y los próximos días sean particularmente difíciles”, resumió Jean-Yves Noisette, jefe de la sede de la zona de defensa del sur, señalando que “los incendios se propagan con gran rapidez”.Mientras tanto, los bomberos estaban sofocando un pequeño incendio en Rognac, cerca del aeropuerto de Marsella, y habían logrado controlar otro fuego cercano que abarcaba 260 hectáreas en Lançon-Provence. No había víctimas, informaron las autoridades locales.Un olor acre a humo se cernía sobre la zona y los pilotos de al menos un vuelo que aterrizaba en la ciudad tranquilizaron a los pasajeros asegurándoles que el olor no procedía de su avión, según un testigo de Reuters.Más al este, en Fréjus, una localidad turística del departamento de Var situada a unos 35 kilómetros de Cannes, más de 2.000 personas fueron evacuadas el miércoles de seis campings debido a un incendio cercano.La oficina meteorológica francesa advierte que la próxima semana podría haber otra ola de calor extremoLa Organización Meteorológica Mundial advirtió la semana pasada de que las temperaturas récord que ha sufrido Europa occidental durante más de una semana a finales de junio podrían agravar el riesgo de incendios, dada la previsión prolongada de altas temperaturas, niveles de humedad muy bajos y vegetación seca.La oficina meteorológica francesa ha advertido que la próxima semana podría producirse otra ola de calor extremo y seis departamentos de la costa mediterránea se encuentran bajo un riesgo muy alto de incendios forestales. Las autoridades sanitarias estiman que la anterior ola de calor pudo haber causado alrededor de 1.000 muertes en el país durante las temperaturas récord registradas.
Más de tres mil evacuados por un gran incendio en el sur de Francia
El fuego, avivado por la tramontana, arrasa campings entre Santa Maria y Canet de Rosselló












