NoticiaLas operaciones desarrolladas hacen parte del balance que reporta la fuerza.Explosivos destruidos por el Ejército Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA02.07.2026 15:58 Actualizado: 02.07.2026 15:58

En las últimas horas, el Ejército reportó acciones en Casanare, La Guajira, Antioquia y Putumayo que dejaron la destrucción de un depósito con artefactos explosivos atribuido al Eln, la ubicación de una caleta que sería del ‘clan del Golfo’ y nuevas afectaciones a redes relacionadas con el tráfico de hidrocarburos y la minería ilegal. Los resultados muestran una estrategia orientada no solo a neutralizar armamento, sino también a reducir las fuentes de financiación de estas organizaciones.El hallazgo de mayor impacto se registró en zona rural de Aguazul, Casanare, donde tropas de la Décima Sexta Brigada del Ejército, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, ubicaron un depósito clandestino que contenía 21 artefactos explosivos improvisados de alto poder. Según la información oficial, el material pertenecería al Eln y habría sido destinado para ejecutar ataques contra la Fuerza Pública y la infraestructura crítica del Estado.La operación se produjo tras información suministrada por habitantes de la zona. Con esos datos, las tropas realizaron un registro perimétrico que permitió localizar el escondite, donde además fueron encontrados un medio de lanzamiento, 22 detonadores, 220 cartuchos de diferentes calibres, proveedores, prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares, equipos de campaña, radios de comunicación, baterías, un cargador para radio y 60 tarjetas SIM, elementos que ahora serán analizados por los organismos de inteligencia.Cilindros incautados. Foto:CortesíaUna vez asegurada el área, personal especializado ejecutó la destrucción controlada de los explosivos para impedir que fueran utilizados contra la población civil, unidades militares o instalaciones estratégicas del departamento. La presencia de este tipo de material confirma que los explosivos improvisados continúan siendo una de las principales herramientas empleadas por las organizaciones armadas para mantener capacidad ofensiva en distintas regiones del país.De manera paralela, en la vereda El Porvenir, jurisdicción del municipio de Distracción, La Guajira, soldados del Grupo de Caballería Mecanizado N.° 2 de la Décima Brigada localizaron una caleta con un proveedor y 62 cartuchos de diferentes calibres. De acuerdo con la información preliminar, este material pertenecería al Clan del Golfo, mientras las operaciones militares continúan en la zona para prevenir posibles acciones armadas contra la población.Municiones incautadas. Foto:CortesíaLas acciones también alcanzaron las estructuras financieras del Eln. En Yondó, Antioquia, tropas de la Quinta Brigada, en coordinación con la Sijín de Carabineros e Hidrocarburos de la Policía Nacional, desarticularon una actividad relacionada con la comercialización ilegal de hidrocarburos que sería desarrollada por el frente Edgar Amílkar Grimaldo Barón. Durante el procedimiento fueron incautados 41 cilindros de Gas Licuado de Petróleo (GLP), los cuales, según las autoridades, eran utilizados para fortalecer las finanzas de esa estructura armada.El Ejército sostiene que este tipo de operaciones busca afectar una de las principales fuentes de ingresos ilegales de los grupos armados, al tiempo que reduce riesgos para la infraestructura energética y limita los impactos ambientales derivados de estas actividades clandestinas. LEA TAMBIÉN En Putumayo, la ofensiva estuvo dirigida contra la minería ilegal. Tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 25 de la Brigada 27 intervinieron dos unidades de producción minera en Puerto Guzmán que, de acuerdo con las estimaciones oficiales, producían cerca de 2.600 gramos de oro al mes. Las autoridades calcularon que esta operación representa una afectación superior a los 1.125 millones de pesos mensuales para las finanzas de la ‘Segunda Marquetalia’, estructura Comandos de Frontera.Los resultados reportados en estas cuatro regiones evidencian que la ofensiva militar mantiene un enfoque simultáneo sobre las capacidades operacionales y las fuentes de financiación de las organizaciones armadas. Mientras en unos territorios la prioridad es impedir el empleo de explosivos y la acumulación de armamento, en otros el objetivo se concentra en cortar los recursos económicos provenientes de actividades ilícitas que permiten sostener su presencia y capacidad de acción.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.