La operación policial británica abrió catorce líneas de investigación tanto en el país como en el extranjero (Reuters)La Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA) anunció la detención de ocho personas tras descubrir una red internacional dedicada a drogar y abusar sexualmente de mujeres conocidas, una operación que dejó al descubierto el alcance global de esta modalidad delictiva y la existencia de comunidades organizadas que intercambian métodos, materiales y víctimas en internet.La investigación comenzó a raíz de una pista recibida por periodistas alemanes sobre una plataforma digital utilizada para coordinar agresiones sexuales facilitadas con drogas. A partir de esa información, los agentes de la NCA identificaron a más de 270 personas asociadas con esa red. PUBLICIDADSegún las autoridades, sus miembros operan en decenas de países y se comunican a través de foros, chats cerrados y servicios de mensajería cifrada. En paralelo, las autoridades británicas abrieron 14 líneas de investigación en el Reino Unido y en el extranjero, y confirmaron que los detenidos formaban parte de una estructura criminal transnacional.El caso recordó el proceso penal de 2025 en Francia, donde la víctima Gisele Pelicot denunció haber sido drogada y violada durante años por su marido y por desconocidos, lo que impulsó la aparición de otros testimonios y denuncias similares en Alemania, Países Bajos y otras naciones europeas.PUBLICIDADGisele Pelicot denunció haber sido drogada y violada durante años por su marido y desconocidos (Reuters)Las autoridades advirtieron que el fenómeno dejó de tratarse de conductas aisladas para convertirse en una amenaza organizada, que evoluciona gracias a herramientas digitales y que afecta principalmente a mujeres en contextos de confianza o relaciones íntimas.Durante la operación, los agentes descubrieron grupos privados donde los participantes compartían imágenes y vídeos de las víctimas, explicaban cómo suministrar sustancias incapacitantes y coordinaban nuevos ataques. Además, en estos espacios se difundían mensajes misóginos y se traficaban fármacos y drogas, lo que permitió a los investigadores identificar cuatro nuevas comunidades en línea vinculadas a estas prácticas.PUBLICIDADEl intercambio internacional de información, impulsado por el Proyecto Medusa, una iniciativa coordinada por Alemania y el Reino Unido con el respaldo de Europol, la agencia de la Unión Europea para la cooperación policial, permitió identificar a 156 víctimas y a un número similar de agresores en distintos países. Los responsables de la investigación detallaron que la mayoría de las víctimas conocía a sus agresores, quienes solían ser parejas, familiares, amigos o personas de confianza que aprovecharon esa relación para administrar drogas o medicamentos sin consentimiento. En muchos casos, la mezcla de varias sustancias puso en riesgo la vida de las víctimas.PUBLICIDADLas agresiones sexuales facilitadas con drogas consisten en incapacitar a la persona afectada mediante alcohol, medicamentos u otras sustancias, con el objetivo de impedir que pueda dar un consentimiento válido para la actividad sexual. Según los investigadores, este mecanismo afecta la capacidad de resistirse, recordar el ataque o percibir los efectos físicos de la agresión, lo que dificulta la detección y la denuncia de los delitos.(Con información de AFP)