La boda de Taylor Swift y Travis Kelce está generando una enorme expectativa, pero también un gigantesco reto logístico
(AP/Charlie Riedel)La boda entre Taylor Swift y Travis Kelce promete transformar la noche del viernes en uno de los acontecimientos más comentados del año. El evento reunirá a mil invitados en el Madison Square Garden, en pleno corazón de Nueva York, con una celebración que se perfila como un espectáculo sin precedentes y un despliegue de figuras de la industria musical, cinematográfica y deportiva.La ceremonia oficial está envuelta en secretismo. Algunas fuentes han señalado que, antes de la gran fiesta, se realizará un acto privado en Manhattan solo para unos pocos elegidos. El ensayo de la noche anterior, limitado a 400 asistentes, marca el inicio de unas jornadas donde la discreción y la expectativa se imponen. Los invitados, desde directivos de grandes estudios hasta músicos consagrados, han recibido instrucciones mínimas: estar en la ciudad para la mañana del 3 de julio y aguardar indicaciones de último momento.PUBLICIDADAntes del magno evento, se preveé un ensayo de la boda con 400 asistentes
REUTERS/David Dee DelgadoPara quienes se preguntan quiénes formarán parte de esta exclusiva lista, la respuesta revela la magnitud de las relaciones de Swift y Kelce. Altos ejecutivos de Disney figuran entre los confirmados, como Bob Iger y Dana Walden, así como responsables de proyectos cinematográficos recientes en los que Swift ha participado. Del lado de la industria musical, nombres como Lucian Grainge de Universal Music Group, los fundadores de Republic Records y productores como Jack Antonoff y Max Martin también han sido invitados.La lista de invitados incluye a toda clase de personalidadesde la industria del entretenimiento, tal es el caso de el CEO de Disney, Bob Iger










