Explicativo Exclusivo suscriptores Afectados denuncian que un hombre privado de la libertad dirige una red que desde hace cinco años los obliga a pagar 'vacunas' para poder trabajar.La protesta de este jueves buscó llamar la atención de las autoridades sobre las denuncias de amenazas y cobros extorsivos en el sector. Foto: Composición IASUBEDITORA DE BOGOTÁ 02.07.2026 14:57 Actualizado: 02.07.2026 14:57

Durante cinco años, el miedo se ha convertido en un costo más para quienes viven de la comercialización de carne en los alrededores del frigorífico Guadalupe, en la localidad de Tunjuelito. Antes de abrir sus negocios o instalar sus puestos de venta, muchos comerciantes aseguran que deben separar parte de sus ingresos para pagar una extorsión que, según denuncian, les exige una organización criminal para permitirles seguir trabajando.La historia salió a la luz este jueves 2 de julio, cuando decenas de comerciantes realizaron un bloqueo sobre la Autopista Sur para exigir una intervención urgente de las autoridades. Sin embargo, detrás de la protesta hay una realidad que, afirman, lleva cerca de cinco años golpeando al sector y que hasta ahora no ha encontrado una respuesta efectiva.Los comerciantes consultados por EL TIEMPO coinciden en señalar que las extorsiones serían dirigidas por un hombre que permanece privado de la libertad. Aunque ninguno conoce con certeza desde qué centro penitenciario estaría operando, aseguran que mantiene comunicación permanente con varios colaboradores que permanecen en la zona y son los encargados de recaudar el dinero, identificar a quienes se niegan a pagar y transmitir las amenazas.Según los denunciantes, el cobro asciende a 30.000 pesos semanales por comerciante. Aunque la suma puede parecer baja de manera individual, representa una importante fuente de ingresos para la estructura delincuencial debido a la cantidad de personas que diariamente trabajan en los alrededores del frigorífico, entre carniceros, comerciantes, transportadores y vendedores.“Aquí todos sabemos cómo funciona. Cobran cada semana y el que no paga empieza a recibir llamadas, amenazas o visitas. Ya nadie siente que puede trabajar tranquilo”, relató uno de los comerciantes, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad.Comerciantes y carniceros de los alrededores del frigorífico Guadalupe denuncian extorsiones. Foto:Composición IALos afectados sostienen que las intimidaciones no se limitan a quienes desarrollan su actividad comercial. Aseguran que las amenazas también incluyen referencias a sus esposas, hijos y demás familiares, situación que ha llevado a muchos a pagar por temor a que las advertencias se conviertan en hechos violentos.“No es solo el miedo por uno. Empiezan a mencionar a la familia y ahí cualquiera cede. Uno sale a trabajar sin saber si va a volver a la casa”, contó otro comerciante.Varios de los vendedores aseguran que la organización tendría personas ubicadas permanentemente en el sector, encargadas de vigilar los movimientos de los comerciantes, identificar a quienes llegan a trabajar y verificar quiénes cumplen o no con los pagos exigidos.Según los testimonios recopilados durante la jornada de protesta, las denuncias por estos hechos han sido presentadas en repetidas oportunidades ante las autoridades. Sin embargo, los comerciantes consideran que las acciones adelantadas no han logrado desarticular la estructura criminal, por lo que las extorsiones continúan afectando la actividad económica del sector.El temor aumentó aún más, afirman, después de que dos comerciantes fueran asesinados, presuntamente tras negarse a pagar las llamadas “vacunas”. Aunque las circunstancias de esos homicidios hacen parte de investigaciones judiciales, para quienes trabajan en la zona esos hechos marcaron un antes y un después.“Después de lo que pasó con esos compañeros nadie volvió a pensar que las amenazas eran solo palabras. Aquí todos entendimos que podían cumplirlas”, expresó otro de los afectados.La desesperación llevó a los comerciantes a bloquear desde las primeras horas de este jueves la Autopista Sur, una protesta que provocó una fuerte congestión vehicular y obligó a suspender temporalmente la operación de 11 estaciones de TransMilenio, cuatro de ellas en Soacha. Miles de usuarios tuvieron que caminar para continuar sus recorridos mientras los manifestantes exigían la presencia del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA).Hacia las 9 de la mañana, tras varias horas de manifestación, integrantes del GAULA de la Policía llegaron al lugar, sostuvieron reuniones con varios comerciantes y escucharon nuevamente las denuncias relacionadas con las presuntas extorsiones. Los afectados esperan que esta vez las investigaciones permitan identificar plenamente la estructura que, según afirman, opera desde la cárcel y mantiene sometidos a decenas de trabajadores del sector.Al cierre de esta edición, las autoridades no habían informado sobre capturas relacionadas con las denuncias formuladas durante la protesta ni habían confirmado oficialmente la identidad del hombre señalado por los comerciantes como el presunto cabecilla de la red de extorsión. Esa hipótesis hace parte de las denuncias presentadas por las víctimas y deberá ser establecida por las investigaciones de las autoridades competentes.Tras conocerse las denuncias, voceros del frigorífico Guadalupe precisaron que las personas afectadas no son trabajadores vinculados a la empresa ni los hechos denunciados corresponden a situaciones ocurridas dentro de la planta.Explicaron que quienes realizaron la protesta son carniceros, comerciantes y trabajadores independientes que desarrollan su actividad en los barrios y sectores ubicados frente y alrededor del frigorífico. Debido a que la manifestación se realizó sobre la Autopista Sur, frente a las instalaciones de la empresa, se generó la percepción de que los denunciantes eran empleados del frigorífico.La compañía insistió en que las denuncias corresponden a comerciantes de los sectores aledaños que solicitan una mayor intervención de las autoridades frente a las presuntas extorsiones que, aseguran, afectan desde hace varios años esa zona del sur de Bogotá.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.