Ana VicedoActualizado Jueves,

julio

20:42El reencuentro con un ex no suele ser f�cil, y ma�ana Colombia se encontrar� con el suyo. Aquel que, supuestamente, nunca lleg� a entenderla. La Tricolor recibir� a Ghana y, en el banquillo, se sentar� Carlos Queiroz. El actual seleccionador de las Estrellas Negras tambi�n dirigi� a la selecci�n cafetera. Estuvo al mando desde febrero de 2019 hasta diciembre de 2020, con 18 partidos resueltos en nueve victorias, cuatro empates y cinco derrotas. Su relaci�n dur� poco menos de dos a�os, pero la ruptura llega hasta hoy, oblig�ndolos a reencontrarse en unos dieciseisavos de una Copa del Mundo. El f�tbol es caprichoso.El portugu�s no lleg� a Bogot� de cualquier manera. Fue el sustituto de Jos� N�stor P�kerman, quien hab�a clasificado a Colombia a dos Mundiales de manera consecutiva y hab�a alcanzado la mejor participaci�n de la historia en Brasil 2014: la selecci�n avanz� hasta los cuartos de final, donde fue eliminada por la anfitriona.Quiz�s fuera la ambici�n de contar con un t�cnico de talla mundial, experto en selecciones y que incluso hab�a entrenado al Real Madrid de los Gal�cticos lo que llev� a Colombia a fijarse en �l para que la Tricolor repitiera gestas como las de Brasil. Pero, como ocurre con muchas relaciones cuando terminan, la de �l con Colombia no acab� bien.hasta que el amor dur�Los comienzos fueron buenos, pero, cuando llegaron los baches, los rumores sobre la mala relaci�n entre los jugadores y el t�cnico se dispararon. Incluso se especul� con que parte del vestuario le hizo la cama, una versi�n que el propio Queiroz siempre desminti�. El punto de no retorno lleg� con dos goleadas sufridas en las eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022: un 3-0 ante Uruguay y un 6-1 frente a Ecuador. Lo que es cierto e innegable es que, a esas alturas, la relaci�n ya estaba desgastada y los problemas internos acabaron saliendo a la luz.Meses despu�s de su salida, Queiroz identific� al responsable de una ruptura que, para �l, ten�a nombre y apellidos: �lvaro Gonz�lez Alzate, directivo de la Federaci�n desde hace m�s de medio siglo. Pero, m�s all� de las disputas en los despachos, la opini�n de gran parte de la afici�n fue clara: Queiroz nunca termin� de entender la esencia del equipo, su forma de jugar y su identidad.Pero ahora, el poco entendimiento entre ambas partes, que por aquel entonces jug� en contra de la selecci�n, puede convertirse en una baza para Colombia. Esta madrugada, los de N�stor Lorenzo tendr�n delante a alguien a quien conocen muy bien. A �l y a su estilo de juego. El portugu�s ha construido el equipo que pretendi� formar en Colombia: un grupo ordenado, con gran capacidad f�sica y verticalidad. Son rasgos que ha buscado plasmar en cada una de las selecciones que ha dirigido, que no han sido pocas (Portugal, Arabia Saud�, Sud�frica, Colombia, Egipto, Ir�n, Qatar, Om�n y Ghana). Tampoco han sido pocos sus Mundiales en la zona t�cnica. Debut� con Portugal en 2010 y desde entonces ha acudido a todos. Los tres siguientes fueron con Ir�n, antes de volver a lo que parece su h�bitat natural con Ghana.Queiroz, poco antes del partido ante Croacia en Philadelphia.AFPAunque con Colombia no logr� clasificarse, Queiroz tenia muy claro que su plan de juego pasaba por un hombre: James Rodr�guez. "Alrededor de �l hay que construir el futuro porque es el alma y el coraz�n del equipo", admiti�. Aunque, si hubo un jugador que supo plasmar lo que el t�cnico quer�a, ese fue Luis D�az. Se podr�a decir que el preparador luso quiso adaptar a la selecci�n a un juego m�s europeo y que, con el actual jugador del Bayern, al menos al principio, encontr� el perfil que buscaba. "Luis D�az revienta el f�tbol. Los jugadores con esa capacidad creativa, esa capacidad de innovar en cada acci�n sobre el campo, son raros. D�az siempre trata de encontrar diferentes soluciones t�cnicas durante los entrenamientos y luego las lleva a los partidos, donde impone su magia".Ahora, desde el otro lado, se reencontrar� con ellos, con ellos y con todo un pa�s en el estadio de Kansas City. El destino ha querido que, cinco a�os despu�s, Queiroz tenga la oportunidad de medirse al pa�s que nunca termin� de conquistar. Dicen que los reencuentros con un ex nunca son f�ciles. El de esta madrugada (03:30 h) tendr� 90 minutos para ajustar cuentas antes de que el f�tbol dicte sentencia.