Una enorme humareda se ha levantado este jueves por la tarde en el popular barrio de Benicalap de Valencia a causa del incendio de unos bajos, sin que haya registrado ningún herido. Tan grande y negro era el humo que desde lejos recordaba al devastador fuego que se desató en el cercano barrio de Campanar en 2024 y acabó con la vida de 10 personas, destruyendo un edificio entero. En el siniestro de esta tarde no ha trascendido ninguna víctima, pero se han tenido que desalojado a 80 vecinos de dos bloques de viviendas por precaución. El incendio se ha originado pasadas las 16 horas en el número 25 de la calle de Pelayo, en los bajos de dos edificios donde han vivido hasta 10 familias numerosas en los últimos cinco años, según ha señalado dos de sus miembros a este periódico. Hoy era el último día de plazo que les había dado el juzgado para que todos abandonaran la planta baja. La mayoría ya lo había hecho, solo quedaban unos cuatro o cinco familiares de Isabel, según ha explicado ella misma. Esta mañana ha habido un despliegue policial para garantizar el cumplimiento de la orden judicial.Isabel y varios miembros de su familia han negado las acusaciones vertidas por algunos vecinos de que han sido ellos los causantes del incendio que ha quemado antiguos neumáticos y material diverso acumulado en los bajos. “En seguida se ha empezado a decir que hemos sido nosotros, los gitanos, los culpables, pero no es verdad. Y tenemos un video”, ha señalado Isabel.Su sobrina Raquel ha mostrado un video grabado en un móvil desde el edificio de enfrente en el que se ve a varios trabajadores salir del bajo al poco de declararse el fuego. Asegura que cuando ha enseñado estas imágenes a la policía, los agentes no han detenido a Isabel. Según varios miembros de esta familia, los trabajadores estaban cerrando los accesos al bajo y para ello han empleado un soplete que podría haber causado el incendio. Se ha oído al menos una fuerte explosión, según varias personas consultadas. Los vecinos se han ido concentrado en las calles adyacentes al lugar de los hechos. Entre ellos se encontraba Arturo, un joven de 20 años de origen ucraniano, que ha logrado subir a su piso en el edificio del bajo incendiado para rescatar a su mascota, un gato que mantenía entre sus brazos. “Esta gente lo que necesita es ayuda, porque a veces no tiene ni para comer”, comentaba María sobre la familia de Isabel. El incendio ha afectado a los dos accesos a los bajos siniestrados: el delantero, de la calle de Picayo, y el trasero, que va a dar a un enorme solar donde antes había una fábrica. Algunos vecinos aseguran haber visto salir corriendo del solar “enormes ratas” a causa del fuego y del humo. Hasta el lugar de los hechos se han desplazado bomberos de los parques de Campanar, Oeste y Sur, que continúan trabajando en la zona, aunque el fuego está controlado. Los investigadores tratan de averiguar si el fuego ha sido intencionado, aunque se mantienen abiertas otras hipótesis, según fuentes oficiales.La alcaldesa de València, María José Catalá, se ha trasladado hasta la calle Picayo, donde ha informado de que es posible que algunos vecinos no puedan pasar la noche en sus viviendas: “El humo puede ser irrespirable por lo menos esta noche y estamos trabajando en la hipótesis de gente que no pudiera dormir en su casa, es evidente”, ha manifestado en declaraciones a periodistas. “Ya tenemos el equipo SAUS (Servicio de Atención a Urgencias Sociales y Colaboración en Emergencias) montado en un centro de atención a todos los vecinos para empezar a trabajar y a evaluar”, ha explicado Catalá, quien ha subrayado la gran cantidad de humo que se ha producido debido al material inflamable que tenían los bajos. La alcaldesa ha explicado que, en estos momentos, los bomberos están trabajando en las labores de extinción, rescatando algunas mascotas que pueden seguir en las viviendas, y ha destacado el hecho de que esta mañana se ha producido un desahucio judicial en esos bajos.“A partir de ahí, hay distintas hipótesis sobre cómo se ha originado el fuego”, ha añadido Catalá, quien ha apuntado que todavía no se sabe si había gente dentro de las plantas bajas en el momento del incendio. La primera edil ha confirmado que no hay heridos ni y ha asegurado que algunos vecinos ya han sido trasladados a un centro del Ayuntamiento de València. Fuentes vecinales han denunciado a EFE que la situación con las personas que okupaban las plantas bajas era “insostenible”: “Pasar por esa zona era horroroso, había amenazas diarias, había mucha suciedad y hasta heces en el suelo”, han asegurado.