Las empresas medianas mexicanas enfrentan un problema que va más allá de la falta de crédito. Aunque muchas cuentan con modelos de negocio sólidos, siguen dependiendo de recursos propios o de familiares para crecer. La baja penetración financiera, una cultura de desconfianza hacia el endeudamiento y la escasa profesionalización limitan su acceso al capital. Para Juan Pablo Loperena, CEO de Engen Capital, el reto consiste en construir mecanismos que permitan evaluar mejor el riesgo y acompañar a estas empresas en su primera experiencia de financiamiento.¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrentan las empresas medianas para acceder a financiamiento?Las empresas medianas requieren capital de manera permanente para crecer, ya sea mediante deuda o capital propio. Sin embargo, en México la penetración de los servicios financieros sigue siendo baja, incluso frente a países como Chile o Colombia. Muchas empresas han crecido con recursos de familiares y amigos, pese a contar con proyectos sólidos que podrían desarrollarse más rápido con acceso a financiamiento.A ello se suma un factor cultural. Las crisis económicas dejaron una percepción negativa sobre el endeudamiento y aún persiste la idea de que pedir crédito implica un riesgo elevado, lo que limita su uso como herramienta de crecimiento.El tercer obstáculo es la profesionalización. Muchas empresas tienen buenos proyectos, pero presentan información financiera, legal y corporativa poco estructurada, lo que dificulta su acceso al sistema financiero.