El riguroso control al que fue sometida la Selección Argentina en su traslado a Miami dejó una escena inesperada: Lionel Messi estalló de risa cuando, en medio de la revisión de valijas, apareció un Magiclick entre las pertenencias de Cristian “Cuti” Romero.El plantel argentino había dejado Kansas City rumbo a Florida para preparar el partido ante Cabo Verde, por los 16avos de final del Mundial. Como contó Clarín, la llegada de la Scaloneta a Miami tuvo más policías que hinchas y un operativo estricto para todos los futbolistas, incluido el capitán argentino.Lo que podía ser apenas un trámite incómodo terminó en una situación desopilante. En el video, una oficial levanta el objeto encontrado en el bolso del Cuti. Rodrigo De Paul advierte la escena, se la muestra a Messi y el 10 no puede contener la carcajada.Qué es el Magiclick que apareció en la valija del Cuti RomeroEl Magiclick es un clásico de las cocinas argentinas: un encendedor alargado que durante décadas sirvió para prender hornallas, estufas y hornos sin usar fósforos.Funciona con un mecanismo piezoeléctrico: al presionar un botón genera una chispa capaz de encender una llama de gas. Por eso la escena tuvo un efecto inmediato. No era un objeto raro para los argentinos, sino uno de esos elementos que muchos vieron alguna vez en un cajón de cocina.La historia del Magiclick y el rol de AuroraEl Magiclick fue producido por Electrodomésticos Aurora, la empresa argentina que lo lanzó al mercado y lo convirtió en un producto masivo.Según reconstruye el MALBA en un texto dedicado al Magiclick como emblema del diseño argentino, el empresario Ernesto Vainer regresó de Japón con un dispositivo piezoeléctrico que generaba una chispa al pulsar un botón. A partir de esa tecnología, buscó transformarlo en una herramienta doméstica.En ese desarrollo tuvo un rol central Hugo Kogan, uno de los grandes nombres del diseño industrial argentino. Kogan trabajaba en el departamento de diseño de Aurora y quedó asociado para siempre al Magiclick: un producto simple, liviano y pensado para resolver un problema cotidiano.Por qué el Magiclick prometía durar 104 añosEl éxito fue rápido. Según el MALBA, a tres meses de su lanzamiento Aurora ya había vendido 80.000 unidades del Magiclick.También ayudó una promesa publicitaria que quedó en la memoria popular: el producto aseguraba una “garantía de 104 años”. Ese eslogan surgía de un cálculo basado en 25 chispas diarias y terminó convirtiéndose en parte del mito.La marca fue tan eficaz que, con el tiempo, dejó de nombrar solo a un producto. En muchas casas argentinas, cualquier chispero de cocina pasó a ser “el magiclick”, aunque fuera de otra empresa.Del Malba al MoMA: el Magiclick como objeto de diseño argentinoEl Magiclick no quedó solo como recuerdo doméstico. En 2023, el Malba lo incluyó dentro del universo de objetos cotidianos en la muestra de Del cielo a casa. Conexiones e intermitencias en la cultura material argentina, una muestra dedicada a piezas que marcaron la vida diaria del país.Además, una pieza del Magiclick, diseñada por Hugo Kogan y producida por Aurora, formó parte de Crafting Modernity. Design in Latin America, 1940–1980, la exposición presentada en el MoMA de Nueva York con curaduría de Ana Elena Mallet y Amanda Forment.Del cajón de la cocina al MundialLa escena de Messi y Cuti Romero no solo dejó un momento de humor en medio de los controles del Mundial. También volvió a poner en primer plano a un objeto argentino que parecía destinado a vivir en la cocina y que, de pronto, terminó dando la vuelta al mundo desde una valija de la Selección.El Magiclick nació para encender hornallas. Más de medio siglo después, todavía le alcanza una chispa para volver a ser tendencia.