Noticia Exclusivo suscriptores Analistas dicen que segundo semestre pone a prueba sostenibilidad de la tendencia y alertan por impacto en competitividad de la producción nacional. Frente al cierre de junio del año pasado, el dólar acumula una caída cercana al 15,5 %; respecto al comienzo de 2026 retrocede más de 8 %, y frente al mes anterior la disminución supera el 6 %. Foto: SERGIO ACERO. EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO02.07.2026 12:30 Actualizado: 02.07.2026 12:32
El dólar sigue perdiendo terreno en Colombia y el peso colombiano completa uno de sus mejores desempeños de los últimos años. Lo que comenzó como una reacción positiva de los mercados al resultado de las elecciones presidenciales terminó llevando la tasa de cambio a niveles que no se observaban desde comienzos de 2020, en un comportamiento que ha sorprendido incluso porque ocurrió en un momento en que el dólar se fortalecía frente a la mayoría de monedas del mundo.Sin embargo, detrás del alivio que representa una divisa más barata para importadores, viajeros y empresas que compran insumos en el exterior, comienza a aparecer la otra cara de la moneda: industriales y exportadores advierten que la rápida apreciación del peso está restando competitividad a la producción nacional y reduciendo los ingresos de quienes venden sus productos en los mercados internacionales. LEA TAMBIÉN Algunos analistas coinciden en que buena parte de la valorización del peso ya incorporó el cambio de expectativas que generó el proceso electoral y que, de ahora en adelante, el comportamiento del mercado cambiario dependerá de las señales económicas que envíe el nuevo Gobierno, la política monetaria del Banco de la República y el entorno financiero internacional.La velocidad con la que cayó el dólar refleja ese cambio de percepción. El lunes siguiente a la segunda vuelta presidencial la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubicó en 3.459,53 pesos. Un día después descendió a 3.406,14 pesos y, aunque luego registró algunos movimientos moderados, se mantuvo en niveles históricamente bajos.En los últimos días de junio la TRM osciló entre 3.425 y 3.443 pesos, mientras que para este 2 de julio volvió a caer hasta 3.403,35 pesos, un nivel que no se veía desde el 24 de febrero de 2020, cuando la tasa de cambio se ubicó en 3.398,05 pesos.Incluso en las primeras horas de negociación del mercado cambiario de este miércoles el movimiento fue todavía más pronunciado. La tasa promedio negociada llegó a 3.354 pesos, con operaciones que alcanzaron mínimos de 3.343,47 pesos, cifras que remitían a niveles observados por última vez en enero de 2020.Las cifras también muestran la magnitud del ajuste reciente. Frente al cierre de junio del año pasado, el dólar acumula una caída cercana al 15,5 por ciento; respecto al comienzo de 2026 retrocede más de 8 por ciento, y frente al mes anterior la disminución supera el 6 por ciento, reflejando la fortaleza que ha ganado el peso colombiano en pocas semanas. LEA TAMBIÉN Impulso localUn reciente informe del mercado cambiario elaborado por Grupo Cibest (Bancolombia), durante junio el peso colombiano se apreció 7,4 por ciento, convirtiéndose en la moneda de mejor desempeño entre las principales economías analizadas en ese mes.Los analistas de la entidad atribuyen ese comportamiento principalmente a factores internos. Entre estos destacan el cambio de expectativas generado por el resultado electoral, el ingreso de flujos de dólares provenientes de inversionistas extranjeros y del sector real, así como el renovado interés por los activos colombianos.El informe también señala que la decisión del Banco de la República de elevar la tasa de interés de referencia hasta el 12 por ciento fortaleció el atractivo de las inversiones en pesos colombianos, al ampliar el diferencial frente a otras economías y favorecer las estrategias de inversión conocidas como carry trade —endeudarse en una moneda con un interés bajo para invertirlo en activos que ofrecen una tasa más alta—.Según Grupo Cibest, el comportamiento del peso resultó llamativo porque ocurrió en un contexto internacional adverso, pues en junio el índice DXY, que mide la fortaleza global del dólar, avanzó cerca de 2,3 por ciento, mientras el precio internacional del petróleo Brent cayó alrededor de 21 por ciento. Aun así, el peso colombiano continuó fortaleciéndose.Colombia, la excepciónUna conclusión similar presenta Investigaciones Económicas de Acciones & Valores. La firma destaca que, mientras el dólar ganaba terreno frente a la mayoría de monedas latinoamericanas, Colombia siguió un camino diferente gracias a la reducción de la prima de riesgo político y a la recomposición de las expectativas de inversión tras conocerse el resultado definitivo de las elecciones. LEA TAMBIÉN Según ese análisis, si el peso colombiano hubiera seguido el comportamiento promedio de otras monedas de la región, la tasa de cambio habría estado cerca de 3.540 pesos, en lugar de ubicarse alrededor de 3.425 pesos.Para la entidad, ese desacople demuestra que el comportamiento reciente del mercado cambiario colombiano respondió mucho más a factores domésticos que a las condiciones internacionales, aunque advierte que ese impulso podría perder fuerza una vez el mercado empiece a concentrarse en otros temas, como la política fiscal, la conformación del nuevo gabinete económico y las primeras decisiones de la nueva administración¿Qué sigue?Pese al optimismo de las últimas semanas, los analistas consideran que mantener una apreciación adicional del peso será cada vez más difícil.Grupo Cibest estima que en julio el dólar podría moverse en un rango entre 3.440 y 3.580 pesos, en un escenario de elevada incertidumbre internacional. La entidad considera que el mercado seguirá observando de cerca la conformación del equipo económico del nuevo Gobierno, los anuncios relacionados con la consolidación de las finanzas públicas y la evolución del contexto internacional.Evolución del dólar dependerá en mayor medida de las decisiones del Banco de la República. Foto:César Melgarejo / CEETPor su parte, Acciones & Valores señala que buena parte del efecto positivo asociado al cambio político ya fue incorporado por el mercado. En adelante, la evolución del dólar dependerá en mayor medida de las decisiones del Banco de la República, del comportamiento de la inflación en Estados Unidos, de la política de tasas de la Reserva Federal y de la capacidad del Gobierno para mantener la confianza de los inversionistas.En otras palabras, el mercado considera que el peso colombiano conserva fundamentos para mantenerse fuerte, pero el margen para nuevas valorizaciones comienza a reducirse.Ganadores y perdedoresPero no todos celebran la fortaleza del peso. Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá advierte que la apreciación cambiaria empieza a afectar la recuperación de la industria nacional, pues favorece el consumo de bienes importados frente a los producidos en Colombia. LEA TAMBIÉN Mientras la economía colombiana acumuló un crecimiento de 2,4 por ciento entre enero y abril y el comercio avanzó 12,1 por ciento, la manufactura apenas registró una expansión de 1,7 por ciento. Según ese análisis, la diferencia obedece, en buena parte, a la creciente preferencia de los hogares por productos importados, que hoy resultan más baratos gracias a la valorización del peso.Los analistas del banco citan ejemplos concretos, como las ventas de electrodomésticos, productos electrónicos, vestuario, calzado y artículos para el hogar que crecieron con fuerza, mientras la producción nacional de varios de esos mismos bienes mostró avances muy modestos o incluso retrocesos. A juicio de los economistas, la tasa de cambio seguirá siendo uno de los principales desafíos para la industria en lo que resta del año, junto con la necesidad de reactivar la inversión y reducir la incertidumbre económica.Exportadores de café, flores, banano, aceite de palma, azúcar y aguacate alertan por caída del dólar Foto:Juan B. Díaz. Archivo EL TIEMPOTambién lo exportadores prendieron las alarmas. En un pronunciamiento conjunto, los gremios de café, flores, banano, aceite de palma, azúcar y aguacate advirtieron que la rápida apreciación del peso está reduciendo los ingresos de quienes exportan, pues reciben sus ventas en dólares mientras la mayor parte de sus costos —salarios, transporte, energía, insumos e impuestos— continúa pagándose en pesos.Recordaron que ellos representan 10.258 millones de dólares en exportaciones y generan cerca de 2,5 millones de empleos directos e indirectos, por lo que consideran urgente que el nuevo Gobierno incorpore mecanismos para proteger la competitividad exportadora. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














