¿El capitalismo de Estado en el país del libre mercado? OpenAI, la compañía creadora de ChatGPT, habría planteado la posibilidad de ceder el 5% de sus acciones al Gobierno estadounidense para reforzar las relaciones con la administración Trump, según informa Financial Times-El acuerdo propuesto implicaría que Anthropic, Google o Meta cedieran al Gobierno una participación similar a través de un fondo soberano de inversiónEn conversaciones iniciales con Washington, el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, habría argumentado que otorgar al público una participación financiera en la compañía sería la mejor manera de compartir el potencial de la IA, sugiriendo una participación de este tamaño, cuyo valor rondaría 37.390 millones de euros, tomando como referencia la última ronda de financiación de la 'startup', según dos personas conocedoras de las negociaciones.A nadie se le escapa que el ingreso del Estado en el capital de esta plataforma de IA representaría un anclaje financiero justo cuando la compañía está a punto de ultimar su salida a bolsa y cuando nunca ha conseguido un beneficio. El acuerdo propuesto implicaría que otras empresas estadounidenses de IA como Anthropic, Google o Meta cedieran al Gobierno una participación similar a través de un fondo soberano de inversión, aunque no está claro si las demás empresas estarían dispuestas a hacerlo, señala el periódico.Según fuentes cercanas, las conversaciones “conceptuales” entre el gobierno y OpenAI se encontraban en una fase inicial, y cualquier acuerdo podría requerir la aprobación del Congreso para su implementación.Haré este tipo de negocios para nuestro país todo el tiempo”Donald TrumpPresidente de EE.UU.Las firmas de IA se enfrentan a un entorno cada vez más complejo en Washington, a medida que la opinión pública y los políticos estadounidenses se muestran más preocupados por la construcción de grandes centros de datos y las implicaciones de esta tecnología para el empleo, la ciberseguridad y la energía.Tanto OpenAI como su principal rival, Anthropic, que están en preparativos para su colocación bursátil, han retrasado el lanzamiento de sus modelos de vanguardia debido al escrutinio estadounidense, mientras que algunos republicanos y asesores del presidente Donald Trump abogan por una regulación mucho más estricta del sector.El pasado verano, Intel Corporation y el Gobierno de EEUU alcanzaron un acuerdo por el que Washington se hacía con un 10% de la compañía a cambio de invertir 7.812 millones de euros, después de los 1.659 millones recibidos en subvenciones, elevando así la inversión total a 9.743 millones.“Haré este tipo de negocios para nuestro país todo el tiempo”, escribió entonces el presidente Donald Trump su red social, Truth Social. “También ayudaré a esas compañías que hacen negocios tan lucrativos con Estados Unidos”.