La contaminación, la presión turística y la mala gestión vuelven a causar estragos en los más de 8.000 kilómetros de costas españolas. Así lo refleja el informe anual de Ecologistas en Acción que, con la ayuda de otros colectivos ecologistas, identifica 48 puntos en situación de desastre ambiental o de amenaza. La principal novedad de esta edición es que, además de denunciar los impactos, propone una veintena de actuaciones para restaurar ecosistemas degradados.

El informe, que se realiza desde 2005, selecciona dos puntos por provincia o ciudad autónoma: uno de ellos elegido por mala gestión y el otro por contaminación. El mismo agrupa una serie de problemáticas que afectan al litoral, aunque admite “no recoger todas, por desgracia”.

Así, 'clava' la bandera en 14 zonas por vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración, nueve zonas presentan afecciones a la biodiversidad y ocho han sido seleccionadas por la urbanización de la costa e invasión del dominio público marítimo-terrestre. El resto de banderas se reparten en problemáticas como acumulación de basuras, obras portuarias mal gestionadas, contaminación química, daños al patrimonio histórico y degradación ambiental derivada de la turistificación y masificación.