Leer resumen

La violencia contra el transporte público sigue escalando en el país. Entre enero y mayo de 2026, al menos 54 conductores fueron asesinados por sicarios, en un contexto marcado por extorsiones, cobro de cupos y atentados armados contra empresas de transporte, según alertó Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de Logística y Transporte.

El representante del sector advirtió que las cifras reflejan un panorama más grave que el de 2025, cuando más de 70 trabajadores vinculados al rubro perdieron la vida en todo el año. “Estamos con un promedio peor que el año pasado y eso se refleja tanto en las cifras como en los hechos que se conocen todos los días”, declaró a Exitosa.

Ojeda indicó que actualmente se registran hasta tres ataques por semana contra unidades de transporte, principalmente en Lima Metropolitana y el Callao. Las zonas más afectadas son el Cono Norte, Cono Sur y Cono Este, donde bandas criminales disputan el control territorial de rutas mediante amenazas, atentados y extorsiones.

Según explicó, las organizaciones delictivas ya no operan de forma aislada, sino que se han segmentado por zonas y compiten entre sí. Esta dinámica ha provocado que algunas empresas deban pagar cupos a más de una organización criminal para evitar represalias.