La cancha ha demostrado hasta ahora que las diferencias económicas no siempre deciden un partido, pero en cuanto a cartera, el próximo partido del Tricolor favorece ampliamente a Inglaterra. El domingo, México recibirá a los ingleses en los octavos de final del Mundial 2026 con una plantilla cuyo valor de mercado representa apenas una séptima parte que la de su rival, aunque el Tricolor llega fortalecido tras una de sus mejores actuaciones del torneo.México avanzó a esta ronda después de vencer 2-0 a Ecuador con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez el martes pasado, mientras que Inglaterra sufrió de más para eliminar a la República Democrática del Congo, al imponerse 2-1 gracias a un doblete salvador de Harry Kane.El contraste económico entre ambas selecciones es contundente. Inglaterra está valuada en 1,360 millones de euros, poco más de siete veces el valor de la plantilla mexicana, estimada en 191.85 millones. Sin embargo, el dato que mejor refleja esa diferencia está en una sola zona del campo.El contraste económico se aprecia especialmente en la media cancha. Inglaterra cuenta con un grupo integrado por Jude Bellingham (€130 millones), Declan Rice (€120 millones), Morgan Rogers (€90 millones), Elliot Anderson (€75 millones), Kobbie Mainoo (€70 millones), Eberechi Eze (€65 millones) y Jordan Henderson (€1.2 millones).En conjunto, ese mediocampo está valuado en 551.2 millones de euros, casi tres veces el valor de toda la Selección Mexicana, estimada en 191.85 millones de euros.. Además, el once titular habitual de Thomas Tuchel alcanza un valor de 863 millones de euros, más de cuatro veces superior al once mexicano.Aun así, la diferencia de presupuesto no evitó que Inglaterra pasara apuros en la ronda anterior. El conjunto europeo tuvo que remontar frente a la República Democrática del Congo para mantenerse con vida, una actuación que dejó ver algunas debilidades y alimenta la esperanza de una Selección Mexicana que jugará arropada por un Estadio Azteca lleno.Uno de los duelos más llamativos será el de los centros delanteros. Harry Kane, capitán de Inglaterra y delantero del Bayern Múnich, está valuado en 60 millones de euros y llega impulsado por el doblete que clasificó a su selección. Del otro lado estará Raúl Jiménez, atacante del Wolverhampton, cuyo valor de mercado es de 3 millones, pero que atraviesa un gran momento tras marcar frente a Ecuador y recuperar protagonismo con el Tricolor.En la media cancha sobresale Jude Bellingham, el futbolista del Real Madrid, tasado en 130 millones de euros, que es uno de los jugadores más valiosos del planeta y el encargado de marcar el ritmo del conjunto inglés.México en contraparte tiene a Erik Lira o a Edson Álvarez, valuados en 12 y 15 millones de euros, respectivamente. O incluso a Gilberto Mora, tasado aún en 10 millones pero seguramente una cifra que se disparará al finalizar la Copa del Mundo.Por las bandas también existe un contraste importante. Bukayo Saka, figura del Arsenal y cotizado en 110 millones de euros, representa una de las principales amenazas ofensivas de Inglaterra. Su contraparte sería Julián Quiñones, valuado en 14 millones de euros, quien suma tres goles en el torneo y llega convertido en una de las principales armas del ataque mexicano.Sobre el papel, Inglaterra parte como uno de los grandes favoritos para avanzar a los cuartos de final. Los números de Transfermarkt colocan a su plantilla entre las más valiosas del Mundial.Sin embargo, México ya demostró ante Ecuador que puede competir desde el orden colectivo y el impulso de su afición. El domingo, el Azteca pondrá a prueba una vieja máxima del futbol: que los millones ayudan a construir plantillas, pero los partidos siguen jugándose once contra once.