Actualizado Jueves,
julio
16:58Venezuela ha sido testigo de un aut�ntico milagro en medio de la desolaci�n. Hern�n Alberto Gil Flores, un vigilante de 43 a�os, fue rescatado con vida este jueves tras permanecer ocho d�as atrapado bajo los restos de un edificio en el estado de La Guaira. El suceso se ha convertido en un s�mbolo de esperanza para un pa�s golpeado por dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que, seg�n el �ltimo balance oficial, han dejado al menos 2.295 fallecidos y m�s de 11.200 heridos. Hern�n Gil se encontraba de servicio en el s�tano del centro comercial Galer�as Playa Grande, en la localidad de Catia La Mar, cuando se produjo el primer se�smo el pasado 24 de junio. Aunque la estructura de concreto se desplom� a su alrededor, su peque�a caseta de seguridad se mantuvo en pie, actuando como un escudo protector y creando una burbuja de aire vital. La operaci�n de salvamento fue un desaf�o t�cnico extremo que dur� m�s de 100 horas desde que se detectaron se�ales de vida el pasado domingo. Un portavoz de la Cruz Roja de Costa Rica describi� la angustiosa situaci�n inicial: el vigilante se encontraba en �un paso subterr�neo en una caseta de seguridad con 140 toneladas de escombros encima�. Para mantenerlo con vida, los equipos le suministraron agua y nutrientes a trav�s de un estrecho conducto mientras excavaban un t�nel en condiciones de gran inestabilidad estructural y r�plicas persistentes. El rescate ha sido fruto de un esfuerzo global coordinado por los bomberos de Chile, en el que participaron unos 100 especialistas de Costa Rica, M�xico, Estados Unidos, Portugal, El Salvador y Venezuela. Durante las labores, los rescatistas mantuvieron contacto visual mediante una c�mara telesc�pica. En uno de los momentos m�s cr�ticos, la bombero chilena Mar�a Paz Campos le instaba a protegerse: �Los lentes necesito que los mantengas puestos por las peque�as part�culas que est�n cayendo, no te caiga ninguna en el ojo que ya tienes da�ado�. La carga emocional de la operaci�n fue alt�sima. Minyar Collado, rescatista costarricense, revel� la fragilidad psicol�gica del atrapado: �Cuando lo encontramos nos pidi� que no le dij�ramos a su esposa que estaba vivo por si acaso no lo lograba�. Sin embargo, la determinaci�n del equipo fue inquebrantable, bajo la promesa de: �Nunca lo vamos a dejar aqu��. A las afueras del edificio, su esposa, Gusbimar Gonz�lez, aguardaba noticias desde el d�a posterior al desastre. Tras confirmarse el hallazgo de su marido, Gusbimar expres� su alivio: �Fueron d�as de tristeza, dolor y desesperaci�n porque no lo encontraba, pero cuando me enter� que estaba vivo ya v� un rayito de luz en la oscuridad�. En el momento de la extracci�n, la emoci�n se desbord� entre los presentes. Entre aplausos y abrazos, un rescatista chileno grit� �Viva Venezuela� mientras trasladaban a Gil en camilla hacia una ambulancia. El vigilante, que ya es la persona n�mero 13 rescatada con vida por grupos internacionales, ha sido trasladado a una cl�nica en Caracas para tratar sus heridas.VenezuelaTerremotos










